EN las campañas electorales lo que mejor funciona es el boca a boca. Lo acaba de demostrar la joven belga de 24 años Tania Dervaux, quien con su ofrecimiento de una felación por un voto para su partido ha pulverizado todas las campañas de marketing de sus contrincantes, que ven cómo sus militantes y algunos cargos se convierten en tránsfugas de la noche a la mañana. En estos tiempos en los que prima la abstención, las listas cerradas y las coaliciones postelectorales, hay muchos que piensan que más vale pájaro en mano que promesa volando. Y no les falta razón. Pocas veces un voto habrá sido tan útil y provocado un grado tan alto de satisfacción.
Lo normal es que del "puedo prometer y prometo" al "una vez elegido nada de lo prometido" haya un corto trecho. Ahí están las hemerotecas para demostrarlo. Todavía hay quien se presenta a las elecciones con el mismo programa de hace cuatro años y no se le arrebolan las mejillas, por decirlo de una forma cañí. Aunque, en esto, como en todo, hay diferentes sensibilidades. En Euskadi se sigue el protocolo y en el hit parade de estas elecciones está la VPO, que ha convertido el derecho a la vivienda en una especie de tómbola en la que todos perdemos para que unos pocos agraciados se libren del pelotazo urbanístico endémico y generalizado. No faltan la referencia a los transportes y, por supuesto, el aparcamiento subterráneo, que una cosa es que yo no pueda comprarme casa y otra que mi coche duerma al raso.
Muy pocos, como por ejemplo el popular Basagoiti, se salen del guión y prometen cine a un euro para los jubilados. ¿Será para que pasen el rato mientras esperan la cola de la receta? A saber.
Pero donde verdaderamente se está librando la batalla del ingenio es fuera de nuestras fronteras. Allí a nadie se le caen los anillos de durex por ofrecer viagra gratis a los ancianos de la localidad. Como en Encinarejo (Córdoba), feudo del Partido Andalucista, que con esta medida espera aumentar la natalidad. ¡Ole! Hay que ver qué distintos somos, aquí enviamos a los jubilados a ver una de vaqueros y allí a darle al matarile. En cambio, en Benamocarra (Málaga), el candidato a alcalde les garantiza podólogo gratis. Esto sí que es entrar con buen pie. Los catalanes se cortan menos y en Lloret de Mar, el Partit Moviment Independent compra votos por 30 euros, que siempre será mejor que el circuito de entrenamiento de Fórmula 1 que construirán en Castellón y que parece destinado más a amantes de la velocidad, como José María Aznar y Miguel Sanz, que al contribuyente medio.
Sin embargo, a los políticos les queda mucho por aprender. Por ejemplo de los sindicatos policiales, que para motivar la participación en sus elecciones le entregan a cada votante una televisión LCD de 14 pulgadas. A más de uno le costaría elegir entre esta propuesta y la de la joven senadora belga. ¿A que sí?
"Todavía hay quien se presenta con el programa de hace cuatro años" |