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TELEVISIÓN
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La aldea global
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Campaña
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La mayoría de los políticos demuestran poca imaginación y viejas maneras a la hora de manejar los mecanismos para influir en los ciudadanos indecisos (los técnicos hablan de un 30% del electorado).
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J.r. Diez Unzueta
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La mayoría de los políticos demuestran poca imaginación y viejas maneras a la hora de manejar los mecanismos para influir en los ciudadanos indecisos (los técnicos hablan de un 30% del electorado). Las radios emiten a velocidad de vértigo cuñas de pago en las emisoras privadas y espacios electorales gratuitos en las públicas con similar concepción y estructura de la narración propagandística de aquellas que hicieron célebres los compases democráticos del grupo Jarcha.
Los tratamientos propagandísticos de mensajes y personajes de la contienda electoral no se salen del guión establecido por no sabemos quién a la hora de utilizar la propaganda electoral. El esfuerzo comunicativo se centra en los cabezas de lista ya que el resto de los miembros de cada tabla son comparsas acompañantes. Aquí, cada candidato no tiene que ganar su escaño como en otros países, al funcionar el sistema de listas cerradas que supedita todo al impulso y fuerza del primero de la fila, que garantiza poltrona a quienes le acompañan en el viaje electoral.
Por ello, las caras de los primeros espadas se repiten hasta la saciedad en vallas, autobuses urbanos, cabinas telefónicas, pasquines, carteles y cartelones en un ejercicio de redundancia ineficaz e insidiosa. Solamente la televisión parece ofrecer un campo de nuevas maneras expresivas al filmar un anuncio electoral con otro ritmo, tono y contenido. IU ofrece un ejemplo en esta línea, que ciertamente es de agradecer.
Mostrar la cotidianidad de un ciudadano manifestando una serie de problemas que preocupan al conjunto social y las soluciones políticas propuestas es un inicio de cambio estético que debieran estudiar los estrategas de la propaganda. El anuncio mencionado ha conseguido de momento llamar la atención, hacerse notorio, primera condición para que un mensaje triunfe.
El esfuerzo comunicativo se centra en el cabeza de lista, el resto de los miembros son comparsas |
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