madrid. La Embajada británica en Madrid cree que el hallazgo arqueológico realizado por la empresa estadounidense Odyssey, bajo el nombre de Cisne Negro, "no tiene ninguna relación con el buque HMS Sussex", un barco inglés hundido en 1694 frente a las costas de Gibraltar.
En un comunicado difundido ayer, la Embajada sale al paso de las dudas que ha suscitado entre las autoridades españolas y británicas el anuncio del importante tesoro arqueológico submarino localizado por Odyssey, en un punto no revelado del Atlántico, compuesto por unas diecisiete toneladas de monedas de plata y oro, valoradas en 370 millones de euros.
La Embajada recuerda que la empresa Odyssey Marine Exploration, con sede en Tampa (Florida), ya ha confirmado que el rescate se ha producido "fuera de aguas territoriales de la jurisdicción legal de cualquier país".
La citada firma dejó claro en un comunicado que la extracción del pecio se hizo conforme a las leyes establecidas sobre recuperación de yacimientos arqueológicos submarinos, y subrayó asimismo que el traslado a Estados Unidos del medio millón de monedas de oro y plata se efectuó de forma legal.
La operación de recuperación de este barco inglés por parte de la empresa estadounidense comenzó a mediados de los años 90 y se vio interrumpida a principios de 2006 "ante la evidencia" de que incumplía las condiciones necesarias. Esta decisión se revocó el pasado mes de marzo, tras un acuerdo alcanzado entre Gran Bretaña, España y la citada empresa, siempre que se identificara oficialmente el mencionado pecio como el HMS Sussex, extremo desmentido por las autoridades británicas.
Al descartarse este barco, el Ministerio de Cultura ha alertado a la Guardia Civil por si se comprueba que el galeón en el que han aparecido las monedas es de bandera española, ya que la empresa se ha negado a revelar las coordenadas de dicho hallazgo. >efe |