nueva york. Ciento cincuenta especies se extinguen a diario a causa de la actividad humana. La cifra es bestial. Y sale de la Organización de Naciones Unidas, que ayer, Día Internacional de la Biodiversidad, alertó sobre lo que se considera la mayor ola de perdida biológica desde que desaparecieron los dinosaurios. El secretario ejecutivo de la Convención para la Diversidad Biológica de la ONU, Ahmed Djoghlaf, puso también motivos a tan enorme pérdida. "No existe duda de que el cambio climático y la pérdida de biodiversidad son las dos caras de la misma moneda", señaló.
Djoghlaf se remitió al informe elaborado por expertos del Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), que revela que la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera del planeta se encuentra en un nivel nunca visto desde hace 650.000 años. Y también se refirió al dossier 'Evaluación de los Ecosistemas del Milenio', elaborado por 1.300 científicos de 95 países, en el que demuestra que la degradación progresiva de dos terceras partes de los ecosistemas puede tener consecuencias desastrosas para la humanidad en los próximos 50 años.
"Estamos experimentando la mayor ola de extinciones después de la desaparición de los dinosaurios. Cada hora, tres especies desaparecen. Cada día, más de 150 especies se pierden. Cada año, entre 18.000 y 55.000 especies se convierten en extintas", enumeró Djoghlaf para enfatizar que el cambio climático es una de las mayores fuerzas impulsoras del actual nivel de pérdida, sin precedentes, de la biodiversidad, por lo que, a finales de este siglo, especies y ecosistemas lucharán para adaptarse a los cambios de la temperatura y el aumento de las lluvias. "Esto ya es evidente en el Ártico, considerado el barómetro medioambiental del planeta, en donde la reducción de los hielos amenazan con hacer desaparecer a los osos polares y a otras especies únicas", resaltó.
"El cambio climático ha causado ya la caída de un 30% del nivel del Lago Victoria. Entre un 25% y un 40% de las especies únicas en África pueden perderse en el 2085", apuntó después en una concatenación de cifras heladoras sobre el calentamiento.
Por otro lado, Djoghlaf hizo hincapié en que la relación entre el cambio climático y la biodiversidad también van en sentido inverso. Así, pues, la pérdida de la biodiversidad y el deterioro de los hábitats naturales, como son la destrucción de los arrecifes de coral o de los bosques y los manglares, contribuyen al cambio climático ya que en los bosques y las extensiones de turba se almacenan importantes cantidades de dióxido de carbono, y que los manglares son decisivos para impedir el aumento del nivel del mar.
desarrollo sostenible Con motivo de la celebración, también se dirigió en un mensaje a la comunidad internacional el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien destacó la relación existente entre la biodiversidad y el desarrollo sostenible. "Si no se conserva y se usa de forma sostenible la biodiversidad, no podremos alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio", aseveró.
"No es en vano -afirmó- que los líderes mundiales acordaran en la cumbre de Desarrollo Sostenible de Johannesburgo, en el 2002, reducir drásticamente la pérdida de la biodiversidad en el 2010". Y para que los gobiernos tengan conciencia de la necesidad de cumplir con estos objetivos fijados, Ban recordó que la ONU proclamó el 2010 como el Año Internacional de la Diversidad Biológica. "La respuesta global a la pérdida de diversidad y el combate contra el cambio climático necesita ser más rápida y con más resolución a nivel internacional, nacional y local", aseguró. |