bruselas. La pugna por la futura sede de la fuente de neutrones de espalación, el ambicioso proyecto tecnológico que aspira albergar el País Vasco y que permitirá impulsar aplicaciones en ámbitos que van desde la biomedicina hasta la biología molecular y la aeronáutica, ya está oficialmente en marcha. Los 27 gobiernos de la UE avalaron ayer el desarrollo de los 35 grandes proyectos de infraestructuras de investigación propuestos el año pasado por el foro de expertos Esfri y la Comisión Europea y, entre los que se encuentra la citada fuente de espalación. El siguiente paso, según explicó ayer la ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, será buscar el "apoyo" de otros países europeos a la candidatura promovida desde la CAV.
Las palabras de la ministra confirman que la veda para convencer a otros gobiernos de que el proyecto vizcaino es, de los cinco sobre la mesa, el mejor ya está abierta. "El trabajo que tenemos por delante consiste fundamentalmente en encontrar apoyos de otros países europeos que se sumen a esta propuesta", explicó ayer, tras el Consejo de ministros de Competitividad en el que se abordó formalmente por primera vez este debate. "Estamos tanteando y buscando apoyos en distintos países y esperamos que salgan adelante", indicó.
Algunos de estos países tienen ya nombres y apellidos. Este es el caso de Portugal y Alemania con los que el ministerio ya se ha puesto en contacto. "He quedado con el ministro portugués, Mariano Gago, en que una representación del consorcio iba a ir a visitarle para explicarle cuál es el proyecto" y "estamos también en conversaciones con Alemania", precisó Cabrera, en relación con la próxima visita que harán miembros del consorcio público que lidera el proyecto, formado por Gobierno vasco y Ejecutivo español.
Entre los países candidatos a acoger la avanzada instalación se encuentran Hungría, Reino Unido y Suecia, una de los competidores "más fuertes", según Cabrera. Aún así, insistió en que desde el Ministerio tienen un compromiso firme con la candidatura vasca, que es "una apuesta importante de España", por lo que harán "todo lo posible para que salga adelante", se comprometió. En su opinión, el proyecto vasco tiene "la virtud inicial" de que "parte del acuerdo entre la administración general del Estado y la Comunidad Autónoma Vasca, y teniendo en cuenta que en la definición de este gran mapa de infraestructuras europeo llegar a un acuerdo a distintos niveles es un valor añadido, esto podría serlo en el caso de la fuente de neutrones para Bilbao", afirmó.
Las dudas, no obstante, sobre cómo se articulará el procedimiento de selección de sedes son por el momento muchas. El comisario de Investigación explicó ayer que la decisión se tomará tras una evaluación "independiente" y "objetiva" de las candidaturas y que serán los gobiernos de la UE quienes tomarán la decisión. No obstante, no quiso precisar cuánto tiempo llevará este proceso ni qué criterios se tendrán en cuenta en esta evaluación. "Lo importante es que nos hemos empezado a mover", respondió. Por su parte, Cabrera señaló que "los pasos a seguir hasta llegar al momento final todavía están por decidir" y que, por el momento, no hay ni calendario ni fechas para decidir la sede, ni tan siquiera quién tomará la decisión. "Es un proceso que está muy en sus comienzos", aseguró. |