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José Andrés Blasco en una de las salas de reuniones del Servicio Vasco de Salud-Osakidetza en Gasteiz. Foto: Asier bastida |
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JOSE ANDRÉS BLASCO ALTUNA
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"En Osakidetza se ha pasado de la abundancia a gestionar recursos escasos, pero son suficientes"
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Jose Andrés Blasco Altuna Director de recursos humanos del servicio vasco de salud - Osakidetza
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NEKANE LAUZIRIKA
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gasteiz. El director de Recursos Humanos de Osakidetza, José Andrés Blasco, se refiere a las numerosas críticas que, desde distintos colectivos profesionales -Federación de Médicos de Hospitales, Sindicato Médico de Euskadi (SME), los MIR- y sindicales se están vertiendo acerca de la necesidad de cambiar el modelo asistencial del Servicio Vasco de Salud. "Más que de la situación de la Sanidad vasca, de lo que se habla es de la situación de los funcionarios sanitarios; el ruido mediático y legítimo se debe a ello, pero los resultados de nuestra sanidad son buenos", dice sin la intención de parecer triunfalista.
¿La sanidad vasca ha dejado de ser un referente en el Estado como dicen algunos de estos colectivos?
Siempre hemos estado a la cabeza de los servicios de salud del Estado porque fuimos de las primeras transferencias que se realizaron. Se hizo un gran esfuerzo inversor que se salía de cualquier ranking. Otras comunidades tras las transferencias también están invirtiendo y se están igualando a nuestro sistema, y en algunos casos superándonos. Dejamos de ser referente en todo para ser referente en la mayoría de los aspectos. No es que Osakidetza haya empeorado sino que otros sistemas han mejorado.
Osakidetza cumple el próximo año 25 años. ¿El modelo sirve aún?
Sí. Es un excelente modelo. Otra cosa es que sea sostenible en el tiempo desde el punto de vista económico y también asistencial. Más que plantear un problema de escasez de profesionales tendríamos que decir que hemos pasado de una situación de abundancia -hace años había desempleo entre los médicos- a carecer de ellos en algunos ámbitos, pero no de forma exagerada. Habrá que modificar algunas cuestiones para ajustarnos a la demanda de hoy y del mañana.
¿Qué modificaciones?
De tipo organizativo, pero también hay que asumir que hemos pasado de gestionar la abundancia en recursos humanos a gestionar recursos escasos, pero que no son insuficientes. Esto nos tiene que hacer reflexionar a todos y no sólo al director de Recursos Humanos de Osakidetza. Es una cuestión que tendrá que ser debatida por la sociedad, por el Gobierno, el Parlamento. Pero, sí, tendremos que introducir cambios de gestión.
El SME dice que los salarios de aquí y el euskera provocan que los médicos se vayan de Euskadi. ¿Es así?
No. Aquí se convocó una OPE gigantesca para ofrecer estabilidad a nuestros profesionales y ese es uno de los atractivos de Osakidetza. Las retribuciones son similares a las de otras Comunidades; en algunos aspectos mejor y en otros peor. Sobre el euskera creo que se tiene que ser más realista y menos demagogos. Somos un país que tiene un idioma propio y Osakidetza tiene la obligación, como sistema público, de garantizar el uso normal por nuestros ciudadanos del idioma en el que deseen ser atendidos.
¿Cómo va la euskaldunización de los profesionales de Osakidetza?
No es lo mismo trabajar en Azpeitia que en Karrantza. De los nuevos médicos valoramos su conocimiento de euskera, y a otros se les exige. Porque si no lo hiciéramos daríamos un mal servicio. Hay quejas por ambas partes.
El Plan de Euskaldunización en Osakidetza data del 2003.
Ahora se va a dar un avance importante desde el punto de vista de la acreditación de los perfiles lingüísticos con la gente que se incorpora. En Osakidetza hay muchos trabajadores que hablan euskera correctísimamente pero no tienen el perfil. Además, de las miles de personas que se presentaron en la OPE hay muchos médicos que tienen acreditado el perfil. El euskera dejará de ser un tema estrella de protestas porque se va a normalizar. Lo que no dice el SME es que en Cataluña y Valencia no hay protestas sobre los perfiles lingüísticos porque los exámenes se hacen en catalán.
La escasez de especialistas parece acuciante. ¿Realmente lo es?
Se detectan a la hora de hacer sustituciones. También tenemos ciertas dificultades en las guardias, más que por escasez de especialistas por escasez de gente que hace las guardias. Con la organización y el modelo actual de asistencia sanitaria difícilmente podemos llegar a cubrir la totalidad de los servicios.
Se refiere a la falta de pediatras
Sí. Ese tema es el más claro. En otros modelos europeos como el de Suecia, Noruega o Dinamarca la pediatría no está incluida en la atención primaria. Aquí sí. Quizás haya que plantearse la demanda que tenemos y la oferta que podemos facilitar. En su momento se adoptó que la edad pediátrica se alargaría hasta los 14 años. Por ello ahora la asistencia se ha duplicado.
¿Cómo suplen la falta de pediatras?
Con médicos especialistas de atención primaria, que no quiere decir que no sean médicos. No son especialistas en pediatría pero sí en medicina de familia y comunitaria. Para favorecer que no tengan temores hacia su cometido se les está formando en el funcionamiento de los hospitales para que puedan remitir a sus pacientes en caso de duda. Pero lo que no hay que olvidar es que estos también son especialistas que han hecho además de su carrera los cuatro años de MIR. Esta cuestión se está sacando de contexto, porque Osakidetza ofertará más plazas de pediatras, pero tenemos que ser conscientes de que cada vez se generan menos médicos.
¿Tienen en mente la contratación de médicos extranjeros?
En estos momentos son aspectos que no se barajan en Osakidetza, aunque no digo que haya que tomar esa decisión a corto plazo. Pero no la hemos puesto en práctica. Yo sería más partidario de buscar otras alternativas, ya que esta experiencia puesta en marcha en otras Comunidades no ha sido muy positiva por múltiples aspectos. Buscaría otras formulas, ya que en otros sitios que han tomado esa medida están dando marcha atrás.
La Federación de médicos de hospitales se queja de las guardias y de la presión asistencial.
El tema de las guardias es uno de los más serios que tenemos en Osakidetza y obedece al modelo de atención sanitaria permanente de todas las especialidades. Cuando se gestionaba desde la abundancia era fácil pero ahora tenemos unos facultativos muy experimentados pero más mayores, con menos voluntarismo que hace años y con una presión asistencial que se ha incrementado enormemente. Con los años, existe una tendencia natural a dejar de hacer guardias, que son asumidas por los más jóvenes. Sin embargo, en algunos hospitales la situación se complica porque se hacen muchas guardias. Tendremos que ir buscando fórmulas que aligeren la oferta de la atención continuada. Habrá que reducir el número de especialistas que están disponibles las veinticuatro horas. En el tema de las guardias nos hallamos con el aspecto retributivo, el organizativo y, por supuesto, el del envejecimiento de la plantilla.
¿Los problemas se solucionarían como más dinero?
No. Los crecimientos de demanda asistencial son tremendos. Habrá que plantear un debate, que no corresponde a Osakidetza sino a la sociedad, sobre el uso y la contención de la demanda, porque es algo que no tiene fin. Tendrá que decidir si se mete más dinero en Sanidad con más impuestos, o quitando de carreteras o de educación. Los crecimientos de la demanda no podrán ser asumidos sólo con modificaciones organizativas e inversiones. |
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