 |
|
|
 |
Estudiantes, vecinos y comerciantes de los aledaños del parque de Los Hermanos en Barakaldo piden soluciones a la concentración de yonquis. |
|
| MÁS INFORMACIÓN |
 |
|
|
 |
|
|
La cruzada contra los yonquis
|
|
Barakaldo ha intentado expulsar durante años sin éxito a los toxicómanos del parque de Los Hermanos y ahora la petición de una narcosala para ellos arranca llena de polémica.
|
LA presencia de toxicómanos en los alrededores del parque de Los Hermanos se ha convertido en uno de los problemas endémicos de Barakaldo. Surgió hace muchos años y a pesar de las diferentes medidas que el Ayuntamiento ha puesto en marcha para darle una solución, no ha conseguido acabar con él. Ahora, en plena campaña electoral, mientras los partidos políticos recurren a este conflicto para usarlo como arma arrojadiza y hacer distintas propuestas para su erradicación, la puesta en marcha de una narcosala ha surgido con empuje como una propuesta para acabar con este problema no exenta de polémica.
El número de yonquis que se junta en los bancos ubicados frente a la Escuela de idiomas apenas supera la decena, pero su presencia se ha vuelto molesta para viandantes, comerciantes y los propios estudiantes, que han empezado a recoger firmas para pedir al alcalde su expulsión y mayor presencia policial en las inmediaciones.
Empezaron a reunirse hace más de una década en el parque de Los Hermanos donde acostumbraban a pincharse y trapichear con droga. La presencia policial en las inmediaciones les llevó a desplazarse a escasos diez metros y otro grupo se fue hasta el centro de la localidad. Algunos, incluso, se han atrevido a llegar hasta las puertas del Ayuntamiento para chutarse en las escaleras de acceso al parking de la Herriko Plaza.
El alcalde, Tontxu Rodríguez en plena campaña ha instado al Gobierno vasco a abrir una narcosala en Barakaldo para los drogadictos de la localidad. Una petición que provocó un desencuentro en el seno del propio PSE local puesto que ese mismo día la concejala de Prevención de Drogodependencias, Mujer y Solidaridad, Noelia Rodríguez, afirmó que la administración local no contemplaba la puesta en marcha de esta infraestructura por considerarla de resultados contraproducentes.
En caso de promoverla, Barakaldo sería la segunda localidad del territorio, tras Bilbao, en contar con una sala de consumo responsable. La organización que gestiona el local de la capital vizcaina, Médicos del Mundo, ensalza los beneficios de este servicio porque según su responsable, José Julio Pardo, es bueno para los consumidores "porque pueden drogarse bajo la supervisión de educadores" y beneficioso para los ciudadanos "porque desaparecen muchas jeringuillas de la calle y con ello un riesgo".
La narcosala de Bilbao tiene una superficie de 200 m2 y cuatro espacios: una sala de estar donde los usuarios esperan su turno para meterse su dosis, un habitáculo para quienes fuman la droga, otro para quienes se la inyectan y por último una enfermería. Las personas que acuden al centro están vigiladas por unos educadores que les ofrecen información sobre cómo inyectarse de forma segura o cómo mantener relaciones sexuales. Los usuarios tienen media hora para consumir su droga y durante su estancia están obligados a respetar unas reglas como no trapichear en el interior del local, no pasarse el canuto ni inyectarse en el cuello, en el pecho o las ingles. |
|