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Un artesano del cuero trabaja en la feria de artesanía de Leioa, una de las más perjudicadas por el recorte de subvenciones, según afirma Arbaso. Foto: José Mari Martínez |
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Los artesanos critican el recorte de las ayudas forales al sector en los últimos tres años
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Esta institución afirma que ha adecuado las cifras ya que otros años el sector no ha hecho uso de todo el presupuesto.
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Leire Gondra
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Bilbao. "Hay que proteger la artesanía por las mismas razones por las cuales hay que proteger un idioma". Bernat Vidal, presidente de Arbaso, la Asociación para el Fomento de la Artesanía Tradicional de Euskal Herria, pretende con esta afirmación expresar la relevancia que un sector como el artesano tiene en la cultura de un pueblo. Y es que, desde hace tiempo, esta asociación, que cuenta con 97 miembros, de los cuales 33 son vizcainos, asegura no sentirse apoyada por las instituciones vascas. En el caso concreto de Bizkaia, Arbaso mantiene un tira y afloja con la Diputación, concretamente con el Departamento de Innovación y Promoción Económica, ya que aseguran que el sector está regulado por un decreto "obsoleto", y que muchas de las subvenciones se han recortado o directamente, desaparecido. El pasado mes de febrero, representantes de Arbaso mantuvieron una reunión con el diputado de Innovación y Promoción Económica, Ricardo Barainka y con Eva Armesto, jefa del Servicio de Estrategia Empresarial en este Departamento, con el fin de buscar salidas a esta situación. El fruto de este encuentro fue definido por el presidente de Arbaso como "agua de borrajas". De ella concluyeron que "no se quiere un diálogo efectivo con el sector" y que existe un gran desconocimiento de la realidad de este ámbito por parte del Departamento.
El origen de estas demandas por parte de Arbaso se encuentra en el decreto que regula el sector en Bizkaia, un decreto que tal y como explica su presidente "el año que viene va a hacer veinte años y lo único que se ha hecho es maquillar el preámbulo". Así, Bernat Vidal considera que "previamente a un decreto debería de haber un diálogo, deberían de ponerse encima de la mesa las necesidades del sector, sus carencias y negociar un poquito. Pero no se negocia, no se sabe realmente qué se necesita y si sabe, se mira para otro lado".
Recorte de subvenciones El recorte de las subvenciones es uno de los aspectos que con más vehemencia critica Bernat Vidal. Y es que, si en 2004 el decreto contemplaba 305.000 euros para este sector, en 2005 se redujeron a 275.000, y en 2006 a 215.000 euros. Para este año, a fecha 20 de febrero, y sin cerrar el programa, se contemplan 180.000 euros. "Es verdad que ha ido disminuyendo el presupuesto dedicado a artesanía a lo largo de los años, pero es que si se analiza lo que realmente se pagaba cada año respecto a lo que se autorizaba, se ve que se pagaban unos porcentajes muy inferiores. Con lo cual, lo que estamos haciendo cada año es adecuar la situación presupuestaria a lo que conocemos", explica Armesto. De este modo, en 2004 el sector sólo hizo uso de un 78,60% del presupuesto contemplado por el decreto, en 2005 se pagó un 88,33% del presupuesto, y en 2006 se usó un 58,54%.
Ante estas cifras y estas razones dadas por parte del Departamento de Innovación y Promoción Económica, Vidal asegura que "ellos en lo que se basan para justificar el recorte es que el sector no es capaz de comerse el presupuesto, y eso es cierto, lo que pasa es que yo puedo provocar que tú no te gastes ese dinero, dirigiendo las cuantías hacia algo que sé que tú no vas a hacer".
Vidal, asegura que se está haciendo una mala gestión del dinero, y que no se quiere asumir la realidad del sector. Del mismo modo, añade que "para el político sólo existe lo que está registrado, y eso es totalmente falso: en la realidad de cada día se mueven cuatro veces más de artesanos de forma alegal. No pueden hacer una lectura correcta si no saben que los cien registrados, que pagan sus impuestos y su seguridad social, se enfrentan a trescientos que trabajan de forma alegal", concluye el presidente de Arbaso. |
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