Bruselas. El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, llega hoy a Bruselas en medio de considerables expectativas por parte de la Comisión Europea y el resto de instituciones comunitarias, las cuales esperan que el mandatario galo revele sus claves para sacar a la Unión Europea de su actual letargo.
A falta de poción mágica como los galos del personaje del cómic de Astérix, Sarkozy necesitará mucha energía para transportar a Bruselas sus alforjas, cargadas de dos temas especialmente sensibles: el de la atascada Constitución Europea, tras los referendos negativos en Francia y Holanda en 2005, y el del delicado expediente de la candidatura de Turquía a la Unión Europea (UE).
En lo relativo al Tratado Constitucional, en algunos de los socios comunitarios existe preocupación por cuáles vayan a ser las soluciones de Sarkozy, quien se entrevistará hoy el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, a quien expondrá su "hoja de ruta" para intentar superar la crisis actual que atenaza al bloque.
En ese sentido, fuentes diplomáticas españolas en Bruselas dijeron que existe "verdadero temor" acerca de un posible "acuerdo secreto" entre Sarkozy y el primer ministro británico, Tony Blair, para dejar el texto del actual Tratado en un "minitratado". Si las especulaciones que en ese sentido circulan por la capital comunitaria se confirman, ello supondría un golpe al tradicional eje franco-germano.
"Gran Bretaña tiene una capacidad negociadora impresionante. No sabemos qué puede haber acordado Blair con Sarkozy", explica la misma fuente diplomática española, que solicitó el anonimato.
Parece pues perfilarse de cara a la próxima cumbre europea de mediados de junio, que pone fin al semestre germano al frente de la Unión Europea, un frente borrascoso en el tema constitucional, verdadero escollo de la crisis. |