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Shumail y Shahzina son conducidos ante el juez por agentes de la Policía de Pakistán. |
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| Doinu Txikian |  | Bebo
 Kepa Junkera |  |  |
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A la cárcel por casarse
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Dos jóvenes paquistaníes han sido enviados a prisión preventiva por contraer matrimonio: el marido, Shumail, era en realidad Nazia, quien se había sometido a dos operaciones de cambio de sexo.
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Amir Mir
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Shahzina Tariq y Shumail Raj se casaron en setiembre. Shahzina, de 31 años, es cinco años mayor que su novio. La ceremonia fue una más: una joven paquistaní que se casa por amor con su primo segundo, un joven un tanto moderno, sí, con el pelo teñido en el flequillo, sí, pero un joven al fin y al cabo. El oficiante culminó la boda como si tal cosa sin percatarse de que Shumail, con su barba y voz varonil, era en realidad Nazia, una joven de 26 años que se ha sometido a dos intervenciones de cambio de sexo. Sin embargo, la denuncia ante las autoridades del matrimonio entre las dos mujeres ha levantado ampollas en la conservadora sociedad de Lahore, ha desatado un caso judicial sin precedentes en el país islámico y ha acabado con la hasta hace poco feliz pareja en la cárcel.
A los ojos de las autoridades paquistaníes, Shumail sigue siendo Nazia porque sus órganos genitales son aún femeninos, a falta de una tercera operación definitiva a la que tenía previsto someterse en breve. "Nadie, excepto mis allegados, ha conocido mis operaciones de cambio de sexo y para el mundo soy un hombre, y lo he sido durante mis últimos quince años", aseguró en el inicio del juicio Shumail.
Pero la denuncia no salió de su familia directa, sino de la de su ya esposa. El padre de Shahzina la presentó ante el Tribunal Supremo de Lahore, que el martes ordenó la prisión preventiva para la pareja mientras juzga un supuesto delito de "actos innaturales", término utilizado en Pakistán para definir la práctica homosexual.
Al conocer la postura del tribunal, Shumail y Shahzina, desafiantes y declarándose enamorados, aseguraron ante el juez y los periodistas que se mantendrán como marido y mujer hasta que la muerte los separe. Así, aseguraron que lucharán hasta el final e hicieron un llamamiento a la comunidad internacional para que les apoye, al tiempo que pidieron respaldo al presidente paquistaní, Pervez Musharraf, en virtud de sus declaradas intenciones de hacer de Pakistán un país moderado y liberal.
Con lágrimas en los ojos en la furgoneta policial que transportaba a Shumail a la cárcel de Lahore y a Shahzina a la de Faisalabad, aseguraron a los periodistas que prefieren suicidarse antes que vivir la una sin el otro. De ser declarados culpables de "actos innaturales", se enfrentan a un mínimo de dos años de prisión y a un máximo de cadena perpetua bajo el apartado 337 del Código Penal Paquistaní, que regula los casos de homosexualidad.
Pese a todo ello, un decidido Shumail explicó ante el tribunal que su único objetivo era dar a su pareja "amor y protección". El acusado -que en su adolescencia comenzó a experimentar cambios hormonales que hicieron que su voz se volviera más grave y le saliera vello facial-, estaba a punto de viajar a Londres para someterse a la última operación cuando se conoció su situación y fue detenido.
"Le dije a Shahzina, antes de la boda, que no podría tener hijos si se casaba conmigo, pero ella respondió que nuestro matrimonio sería completo gracias a nuestro amor recíproco", afirmó Shumail, ante la mirada de Shahzina, quien defendió en todo momento a su marido y aseguró que "nada de esto es su culpa. Fui yo la que le propuse que nos casáramos y le pedí que me salvara de mi padre y mi tío, que querían darme en matrimonio a un anciano a cambio de un millón y medio de rupias (unos 18.000 euros) para poder pagar sus deudas de juego", aseguró. |
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