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Las obras de Ribera se muestran en las céntricas salas con que Kutxa cuenta en el Boulevard donostiarra. Foto: Gorka Estrada |
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Las Salas Boulevard acogen una muestra antológica de Carlos Ribera
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Amaia Ribera, nieta del pintor y crítico de arte, es la comisaria de la muestra junto con J. A. García Marcos.
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Mañu De La Puente
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Donostia. Una amplia parte de la obra del polifacético artista-intelectual Carlos Ribera se expone desde ayer y hasta el próximo día 17 de junio en las Salas Boulevard de Kutxa, en la capital donostiarra.
Se trata de más de 200 trabajos (209, concretamente), entre óleos, acuarelas y dibujos pertenecientes a las distintas épocas artísticas que vivió el autor: desde el cubismo de Picasso, que le marcó en su primera época, hasta su tiempo más relajado que vivió hasta el final de sus días, en 1976.
Este prolífico autor se manifestó como poco menos que un agitador cultural de la Donostia del Siglo XX, donde también se le conoció como pintor, además de como crítico de arte en las páginas de La Voz de España, desde 1942. Eso sin contar su dedicación a la medicina desde la estomatología.
Fue un hombre de mente muy abierta, quizás un adelantado a su tiempo, que supo vivir con no poca intensidad una vida en absoluto desperdiciada en cuanto a la batería de experiencias que acumuló.
Lo comentaba Jesús Mª Alkain Domínguez (director de Kutxa) en la presentación de la muestra, al detenerse en el carácter de universalidad que adornó el espíritu y el quehacer del artista.
La nieta de Carlos Ribera, Amaia, es la comisaria de la exposición, labor en la que ha colaborado Juan Antonio García Marcos, otro destacado crítico de arte.
Amaia Ribera dio un repaso a la muestra de su aitona y a su estructura artística, que se presenta en tres tamaños, tantos como las salas del espacio Boulevard.
En la planta cero se muestran 15 óleos pertenecientes a la primera etapa creadora del autor, además de 80 pequeños dibujos enmarcados de forma individual y que enseñan la faceta más vanguardista del artista en sus inicios, con el cubismo como mayor corriente representada. También se muestran una decena de fotografías donde se observa al pintor ejerciendo su otra profesión, la de crítico de arte.
La planta 1 se dedica a presentar, básicamente, más de medio centenar de óleos de Ribera con temática paisajista, bodegones y retratos, amén de otros 40 pequeños dibujos.
Y en la planta inferior (-1) se atiende de manera expositiva la faceta de Ribera como crítico de arte. Así, y bajo el control de Juan Antonio García Marcos, se incluye una parte escogida de sus artículos publicados, acompañados por una veintena de obras correspondientes a autores como Olasagasti, Martiarena, Cabanas, Darío Regoyos o Menchu Gal.
Kutxa ha previsto también visitas guiadas los fines de semana, en euskera (18.30) y castellano (19.30). |
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