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En noviembre de 2003 la sala de consumo supervisado de Bilbao ubicada en la calle Bailén, abrió sus puertas. Ahora intenta que también los menores pueden hacer uso de ella. m. M. |
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sala de consumo supervisado
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La 'narcosala' de Bilbao estudia admitir a menores que consumen droga en la calle
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La sala de inhalación ha duplicado su tamaño al aumentar este tipo de consumo frente a la inyección, que disminuye.
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Rosa Martín
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Bilbao. La sala de consumo de droga supervisado de Bilbao estudia la forma de poder ayudar a los menores de edad que consumen droga en la calle cuya admisión, por el momento, está prohibida "por cuestiones jurídicas" especificó el presidente de Médicos del Mundo responsable de las instalaciones sitas en la calle Bailén, José Julio Pardo.
Asegura que en estos momentos los consumidores que no alcanzan los 18 años tienen prohibido acceder al interior de la conocida popularmente como narcosala para consumir estas sustancias en un lugar seguro y de forma higiénica. Sin embargo "por el hecho de que no puedan entrar aquí no significa que no haya menores que estén consumiendo en la calle", advierte.
Pardo señala que, por la importancia que entraña esta cuestión, "no lo tenemos olvidado" y dos veces por semana personal de Médicos del Mundo recorre el mapa de los chutaderos. Son esos puntos habituales en la Villa donde se producen los consumos de droga y que se ubican principalmente en Bilbao La Vieja, algunos de ellos muy próximos al centro. "Hablamos con ellos, hacemos intercambio de jeringuillas, sino son habituales de nuestra sala les invitamos a que vengan, es decir, hacemos trabajo de calle" comenta Pardo. Y es que "hacemos lo que podemos con el personal del que disponemos", asegura.
Duplicado el consumo inhalado En sus tres años de existencia este servicio ha duplicado el número de usuarios que inhalan droga ya que desde desde enero último se ha notado el paso de muchos usuarios de la inyección a la inhalación. El consumo varía en función de la vía de consumo. "La droga que más se consume de forma inyectada es cocaína, luego heroína, y en tercer lugar una mezcla de ambas", explica el presidente de la ONG.
Sin embargo, en la inhalación el orden varía: heroína, cocaína y mezcla. La media de consumos al día es de 103, si bien una misma persona acude varias veces lo que supone que cada jornada unos 60 consumidores aproximadamente usen estas instalaciones. La mayoría proceden del Bilbao metropolitano, y sólo en casos excepcionales vienen de otros municipios vizcainos.
Cuando se puso en funcionamiento en noviembre de 2003 sólo podían utilizarla los consumidores que se inyectaban la droga. Sin embargo, los gestores comenzaron a permitir el uso esnifado e inhalado desde hace dos años. Es la cuarta sala que hay en el Estado, y, aunque los vecinos la rechazaron en un primer momento, Pardo asegura que en al actualidad "no hay ninguna protesta".
Es más, insiste en su buen funcionamiento ya que los usuarios no han creado ningún problema. "Siempre digo lo mismo, que la gente que viene podrá ser consumidora de droga, pero no son tontos -apunta- y saben que si crean problemas se encontrarán con el rechazo de los vecinos".
A lo largo de este tiempo han abierto 1.700 historias, "que son 1.700 personas que han pasado por la sala", cada una con un final diferente. Cerca de 370 han pasado por programas de rehabilitación, sin embargo es difícil saber el número concreto de individuos que consiguen alejarse de este mundo ya que algunos lo dejan pero reinciden. "Unos acaban bien, aunque son menos de las que desearíamos, otros se van de Bilbao a otras ciudades y perdemos el contacto con ellos. Lo peor es cuando nos enteramos de que alguno ha muerto...", lamenta Pardo.
En términos generales, la edad media los drogodependientes que hacen uso de este consumo higiénico es de 35 años y sólo el 16% de los usuarios son mujeres, una cifra que no ha variado desde que se abrió. "Son personas que llevan cerca de 20 años consumiendo. Es difícil que se rehabiliten. Yo siempre pongo el mismo ejemplo: mira lo que cuesta dejar de fumar, pues imagina lo que puede ser esto", advierte el portavoz de la organización. Aun así, en ocasiones tanto esfuerzo obtiene su recompensa y Pardo muestra su satisfacción cuando se encuentra con un usuario "que ha rehecho su vida y que está trabajando". |
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