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La mítica actriz alemana Schygulla con el director Akin. Foto: efe |
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Un trío de grandes damas del cine para una jornada en blanco y negro
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Aplausos para la irregular propuesta de fatih akin, de relaciones cruzadas entre turcos y alemanes.
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ELISEO GARCÍA NIETO
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CANNES. Un trío de grandes damas del cine, la alemana Hanna Schygulla, la francesa Catherine Deneuve y la británica Tilda Swinton, fueron lo más interesante de la jornada de ayer en la competición por la Palma de Oro en el Festival de Cannes, marcada por el blanco y negro en todos los sentidos.
En blanco y negro eran dos de los competidores, el filme de animación francés Persépolis, de Marjane Satrapi y Vincent Paronnaud, y la sólo apta para cinéfilos The Man from London, de Béla Tarr, que cuentan con Deneuve y Swinton, respectivamente.
Más color se vio en pantalla y más aplausos se oyeron en la proyección de la muy irregular Auf der Anderen Seite, de Fatih Akin, que tras ganar el Oso de Oro en Berlín con Contra la pared (2003) llega ahora a Cannes de la mano de Schygulla, la musa de Rainer Werner Fassbinder.
"Vi por primera vez a Fatih en televisión cuando ganó en la Berlinale y me recordó a un joven Fassbinder", explicó la gran dama del cine alemán en la rueda de prensa tras el pase.
Esta historia de relaciones entrecruzadas rodada en Turquía y Alemania ha unido ahora a Schygulla con Akin, que aspira por primera vez a la Palma de Oro y demuestra, según la actriz, que "es muy raro que turcos y alemanes se lleven bien", pero hay una nueva generación que "tiene las dos culturas y toma lo mejor de cada una".
"Todos los personajes reflejan parte de mí", confesó el cineasta germano de origen turco nacido en Hamburgo en 1973.
La cinta, cuyo guión peca de valerse demasiado del azar como motor de la acción, fue recibida con aplausos en el pase de prensa, más o menos tantos como la húngara The Man from London, de Béla Tarr, que también oyó algún abucheo.
Filmada en blanco y negro y en largos planos secuencia, sobre la película húngara pesa una enorme lentitud tanto por su largo metraje -dos horas y cuarto- como por el robótico hacer de los actores.
Quien no tuvo que esforzarse mucho para meterse en la mente de la protagonista de Persépolis fue su codirectora Marjane Satrapi, pues la dibujante franco-iraní es autora del cómic autobiográfico en que el que se basa la película. También en blanco y negro y con Catherine Deneuve dando voz a un personaje. |
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