madrid. El ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, reconoció ayer dudar si las noticias sobre las reclamaciones de los abogados de oficio del 11-M sobre sus retribuciones económicas responden a "una reivindicación legítima de alguien que quiere cobrar" o, además, "alguien pretendía tener un titular por ahí". "No estoy seguro de que sean los abogados, alguien ha aprovechado que el Pisuerga pasa por Valladolid para acabar colgando un titular", criticó.
En este sentido, defendió que el juicio del 11-M es "un modelo de gestión en todos los órdenes" del que el Ministerio de Justicia se está sintiendo "muy orgulloso" y aseguró que "basta con preguntar a los que participan" para "saber que esto funciona", porque "se están haciendo las cosas bien". "Basta con preguntar a los procuradores, basta con preguntar al tribunal, basta con preguntar a la prensa", prosiguió para defender a continuación que "basta con preguntar a la mayoría de los abogados" que, según aseguró, "saben que se está cobrando conforme a lo pactado".
Así, se preguntó si "alguien de repente" decidió acudir "al sitio que no debía a decir algo que no era lo correcto", ya que el Ministerio "hizo la primera entrega de dinero" de 5.000 euros a finales de 2006. Bermejo explicó que el pasado día 8 fue cuando el Ministerio recibió la certificación del Consejo General de la Abogacía e indicó que este proceso tiene que "ser sometido a un control porque es mucha gente".
En este sentido, el ministro diferenció entre estos pagos y los del "día a día del turno de oficio", para los que "basta con que se pulse un botón". "Aquí no puede ser así porque el pacto ha sido pagar más porque se trabaja más, es una petición que debe ser objeto de control". >Efe |