 |
|
|
 |
Los candidatos nacionalistas Amaia del Campo, Javier Miranda, Alberto Lozano 'Martxi' y Ricardo Ituarte posan en la plataforma del Puente Colgante. Foto: Oskar Martínez |
|
|
|
Ezkerraldea, en un puñado de votos
|
|
Los resultados de las elecciones están muy reñidos en Ezkerraldea. Una decena de votos puede inclinar la balanza en municipios como Portugalete o Santurtzi. El cambio pasa por lograr mayorías absolutas, por lo que el PNV pide a la gente que acuda a votar.
|
 |
|
Idoia Alonso
|
 |
Como en el spaghetti western de Clint Eastwood, el resultado de las elecciones en Ezkerraldea se decidirá por un puñado de votos. Cada papeleta cuenta en la cábala de los partidos de cara a lo que suceda el día después del 27-M. En el trascendente duelo al sol del domingo se decide si la suma de los votos del matrimonio PSE-EE y PP apunta a la continuidad en Santurtzi y Portugalete, descabalgando nuevamente al PNV si lograra ser la lista más votada, como ocurrió en 2003. Se dirime si Sestao continúa olfateando el rastro del cambio cogido hace cuatro años o, por el contrario, da marcha atrás y vuelve al poblado socialista de hace veinte. Y lo que está en juego en Barakaldo -inexpugnable fuerte de la rosa- es simple y llanamente saber si Tontxu Rodríguez (PSE-EE) seguirá siendo el sheriff del pueblo o se apostará por un nuevo modelo de gestión más participativo.
La infalibilidad de las matemáticas impone a todos los aspirantes que participan en las municipales la necesidad de sentarse en la mesa con las cartas boca arriba y con la mayoría absoluta de mano. Y es que, en la partida de la margen no hay lugar para faroles ya que, parece, nadie va a envidar el juego con un as oculto en la manga.
Clave del cambio, mayoría absoluta Dada la urgencia de las mayorías absolutas, los jeltzales apuran las últimas horas para pedir que los votantes acudan a las urnas el domingo y sean ellos quienes redacten la ley de la próxima legislatura. Y movilizar el voto no es nada fácil en las postrimerías de una campaña en la que todas las formaciones se han empleado a fondo para lanzar sus mensajes. A lo largo de estas dos semanas ha habido una refriega de declaraciones y contradeclaraciones dignas del mejor Tarantino. No en vano, todos son conscientes de que ganar en la Margen Izquierda allana el camino de la Diputación de Bizkaia. En la barra del salón se ha departido sobre todo y en todos los tonos, y también ha habido alguna escaramuza que otra.
En la destartalada diligencia de los medios se hablado de cortijos, de baserris, de batzokis o de si el alcalde de Portugalete le cuesta a la villa 98.000 euros al año y Mikel Cabieces matizando, nómina en mano, "oye, que cobro al mes 3.798 euros"… Han corrido ríos de tinta por los 248 millones de pesetas que el Ayuntamiento de Barakaldo se ha gastado en publicidad de enero a abril y de las 203 familias que se quedaron sin ayudas de emergencia social.
Han seguido coleando las polémicas urbanísticas en Santurtzi, de las que seguro se volverá a hablar. Y, sobre todo, se ha abierto la polémica del futuro económico de Ezkerraldea en dos frentes: Barakaldo y Sestao. Que si tú quieres enchufar a un amiguete socialista para que cobre 20 millones al año en Ibarzaharra, que si aquél me ha paralizado el polígono industrial de Burtzeña por intereses especulativos y el ya consabido "perdona bonito, pero que no ha sido el PNV quien ha paralizado Burtzeña sino el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco". Y en fin, después de todo esto es difícil que la gente de a pie saque algo en claro de la campaña.
Necesidades de Ezkerraldea Lo que de verdad le interesa no está en los grandes titulares sino en la letra pequeña de cada uno de los programas electorales. Al margen del discurso mayoritario de qué malos son los "contaminados" y de la propia ideología de cada cual, los aitas quieren saber si tendrán plaza de guardería, si encontrarán sitio para aparcar o cómo les afectará otra subida del euribor. La gente mayor está preocupada por los centros de día, las residencias, las pensiones y los txitxarrillos, por supuesto. Y la juventud reclama respuestas al problema de la vivienda, la precariedad laboral, las alternativas de ocio, cultura, deporte, etc. Todas las opciones son válidas y por eso hay que ir el domingo a votar. Estos son los últimos mensajes de los candidatos nacionalistas de Barakaldo, Sestao, Portugalete y Santurtzi.
Últimos mensajes del PNV Desconfiado de las encuestas que le dan como ganador, el jeltzale Ricardo Ituarte confía en la entereza cívica demostrada por los santurtziarras estos años y les conmina a no dormirse y a ir a votar en masa para propiciar el cambio. La candidata a la alcaldía de Barakaldo, Amaia del Campo, está convencida de que "hay otra forma de hacer Barakaldo". "Una de las primeras decisiones que el PNV adoptará será la puesta en marcha de los Consejos de Participación Ciudadana para que los baracaldeses nos ayuden a gobernar nuestro pueblo contra la frivolidad y la lejanía con la que han gobernado socialistas y populares".
Por su parte, el candidato a la reelección en Sestao, Alberto Lozano Martxi, emplea su último aliento para plantear a los sestaoarras una pregunta: "¿Queremos que siga adelante la regeneración de Sestao o queremos volver al Sestao de hace 25 años con los socialistas". "Poner fin al gobierno caduco de Mikel Cabieces con los populares" es el objetivo del PNV de la villa. El portavoz jeltzale, Javier Miranda, no duda de que " hay mucho que hacer en Portugalete y con los vecinos queremos cambiar la situación de los barrios mejorando los servicios e infraestructuras y devolverle la vida al Casco Viejo". |
|