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El secretario general de ANV, Antxon Gómez, valoró ayer en Bilbao los resultados electorales. Foto: efe |
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ANV recoge los réditos del proceso de ilegalización y supera sus pronósticos
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Tiene aseguradas 25 alcaldías y su papel será relevante en Iruñea para desbancar a UPN.
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Humberto Unzueta
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BILBAO. La imagen de Arnaldo Otegi y Antxon Gómez, exultantes por los resultados obtenidos por EAE-ANV, da la medida de lo mucho que se jugaba la izquierda abertzale ilegalizada en los comicios del domingo. Otegi señalaba que habían salido "reforzados" como opción política y como uno de los ejes sobre los que tiene que pivotar el proceso de paz y normalización.
Otegi y Gómez tenían razones para el júbilo. Los datos les dejaban expedito el camino para tener un protagonismo importante en la escena municipal y en la vida política en general de la CAV y también de Nafarroa, a pesar de que en la Comunidad Foral sus resultados han sido bastantes modestos. Y también les permiten coger aire ante sus propias bases -fiel, pero cansada de nadar contra corriente-, y ante sus oponentes -que inevitablemente visualizan un magma social y político demasiado amplio como para prescindir políticamente de él-.
La izquierda abertzale se presentaba a los comicios como el principal foco de atención mediática, tras la ilegalización de ASB por el Tribunal Supremo, la anulación de 246 agrupaciones electorales de Aber-tzale Sozialistak y, por último, la también impugnación de 133 candidaturas de ANV. En suma, la histórica formación abertzale concurrió con 122 candidaturas. Otra de las razones que le dio protagonismo en la campaña fueron los actos de boicot a los actos electorales de otros partidos llevados a cabo a veces con ataques personales.
En los tres territorios de la comunidad autónoma, ANV sumó 73.000 votos válidos, a los que hay que añadir 17.000 en Nafarroa. Pero en las 122 localidades donde sus listas fueron anuladas, sus seguidores -siguiendo las directrices de sus dirigentes- optaron por el voto nulo, que fueron contabilizados colegio por colegio, por una comisión de seguimiento que cifró en casi cien mil los apoyos anulados a ANV. Estos 187.000 sufragios mejoran ostensiblemente los 150.000 obtenidos por EHAK en las autonómicas de 2005, y más aún los 120.000 de las plataformas independientes y AuB en las municipales de 2003. En cualquier caso, se quedan muy lejos de su techo, los 272.000 logrados por Euskal Herritarrok en las locales de 1999 en plena tregua de Lizarra-Garazi.
La presencia institucional de la izquierda abertzale va a tener reflejo en buena parte de los ayuntamientos de la CAV y bastantes de Nafarroa, con 437 concejales. ANV ha sido la formación más votada en 40 municipios y en 25 de ellos tiene asegurada la alcaldía. En cualquier caso, va a ser el Ayuntamiento de Iruñea donde va a tener un papel determinante porque los dos ediles logrados son imprescindibles para que NaBai y PSN superen a UPN, aunque no parece que los socialistas le den chanza para esa baza. |
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