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Begoña Errazti, durante uno de los actos de campaña celebrados en Araba. Foto: asier bastida |
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EA reduce al mínimo su presencia en las instituciones
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A la desaparición en Ezkerraldea y la pérdida de Bermeo se oponen la victoria en pueblos como Gernika y Meñaka.
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C. C. Borra
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bilbao. La arriesgada apuesta estratégica que asumió Eusko Alkartasuna cuando decidió no reeditar su coalición con el PNV en las elecciones municipales y forales del pasado domingo superó su primera prueba de fuego poco después de cerrarse las urnas. Y es que, 12 años después de la última vez que concurrió en solitario, EA ha iniciado un proceso de reafirmación y de búsqueda de un espacio propio que le equiparan prácticamente con una formación de nuevo cuño.
Por ello, el haber reducido de forma drástica su presencia institucional no es valorado de forma negativa por la Ejecutiva del partido. "Podría haber sido peor", afirman. Sobre todo teniendo en cuenta los catastrofistas sondeos que les abocaban a la práctica extinción y contra los que los dirigentes de EA claman ahora. "Darle la vuelta al PNV en Gernika es importante, pero en Bermeo se pierde, es una mezcla de todo", afirmó su presidenta, Begoña Errazti, en su primera valoración de los comicios, dando cuenta de los sentimientos ambivalentes que les embargaban.
De este modo, si en Gipuzkoa han logrado siete junteros y en Araba dos, en Bizkaia mantienen un representante foral. "Era la previsión que teníamos", explicaba el candidato vizcaino a diputado general, Ricardo Barainka, durante la noche del domingo en Bilbao, recordando que ése fue el mismo resultado que lograron hace 12 años.
Respecto a los Ayuntamientos de las capitales en la CAV, EA baja en Donostia de cuatro a dos concejales y mantiene un edil en Gasteiz. Pero si hay una espinita que les queda clavada, ésa es la pérdida de su único representante en el Consistorio de Bilbao, sobre todo después de la unánime alabanza a la campaña electoral que ha realizado Jon Aritz Bengoetxea y a su gestión como parte del equipo de gobierno liderado por Iñaki Azkuna.
En los municipios vizcainos se ha reproducido esa ambivalencia a la que se refería Errazti en su comparecencia durante la noche electoral. Así, a su completa desaparición en la comarca de Ezkerraldea y a la pérdida de feudos que había gobernado tradicionalmente como Bermeo, se suma el logro de hitos "históricos" como la obtención de la alcaldía en plazas como Gernika-Lumo o el mantenimiento de sus tres representantes en Meñaka, uno más que el PNV, que pierde dos.
La reunión ayer en Gasteiz de la Ejecutiva Nacional de EA para analizar la sin duda difícil campaña y los resultados obtenidos fue el siguiente paso para seguir cimentando un espacio propio para el partido, a la espera de que se diluciden unos posibles pactos que siguen teniendo en el tripartido con EB y el PNV su principal faro. |
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