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Buen considera que la victoria socialista en Gipuzkoa tiene cariz "histórico". Foto: deia |
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"Si por mí fuera el PSE-EE gobernaría con EA en Gipuzkoa, pero las ejecutivas también deciden"
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miguel buen Secretario general del PSE-EE de Gipuzkoa
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Carlos Marcos
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donostia. El PSE-EE ha sido la fuerza más votada en Gipuzkoa. Tras la euforia, llega el análisis.
Hago una lectura positiva, pero en clave de prudencia. Hemos ganado porque hemos hecho un buen trabajo, pero también es cierto que otros han tenido problemas que no son habituales.
¿A qué se refiere?
Fundamentalmente a la división interna que existe en el PNV, aunque digan que no. Ha tenido su traslado a las urnas, bien sea por acción o por omisión. No habrá mucha gente que sea votante del PNV que haya votado al PSE-EE, pero sí quienes han optado por quedarse en casa. Ésa es una situación constatada en las urnas y a partir de ahí, toca administrarla.
El PSE-EE ha obtenido su mejor respuesta en Bidasoa y Donostialdea, ¿ha habido un voto de castigo al PNV por las irregularidades detectadas en la Hacienda de Irun?
Quizás lo de la Hacienda de Irun haya tenido también incidencia, pero estoy casi convencido de que no ha sido determinante y que se ha debido más a problemas internos.
¿Va a intentar ser el nuevo diputado general de Gipuzkoa?
Por supuesto, los ciudadanos han dicho que yo soy el que más respaldo electoral tiene. A partir de ahí, todos los pactos son legítimos, y creo que debería de haber cierto respeto para que quien ha sido el más votado intente llegar a acuerdos.
¿Lo dice por las palabras de Markel Olano durante la noche electoral anunciando que trabajará para reeditar el tripartito y conformar un gobierno con PNV, EA y EB/Aralar?
Sí, y lo valoro negativamente, porque supone una falta de respeto a lo que los ciudadanos han dicho en las urnas. Y creo que ha podido deberse a dos razones. La primera, que el señor Olano sigue el guión preestablecido que ha marcado en sus estrategias el señor Egibar. La segunda, que haya sido fruto de la euforia final desatada al conseguir empatar en escaños con el PSE-EE, después de que hubo momentos en los que estábamos con 19 junteros frente a los 15 del PNV.
¿Con qué formación tiene mayor sintonía para formar gobierno?
Con Eusko Alkartasuna, sin lugar a ninguna duda. Durante toda la campaña el señor Galdos ha dejado muy claro que le gustaría repetir el tripartito, pero que pone los pies en el suelo y no se ve gobernando con quienes no apoyan las grandes infraestructuras proyectadas en el territorio (EB/Aralar). Demuestra que, sin renunciar a su proyecto independentista, pone por delante la resolución de los problemas reales de los ciudadanos. Además, tengo buena sintonía personal con él.
Es consciente de que EA también va a ser tentado por el PNV.
Sí, y también que es una decisión, la de llegar a acuerdos, que no dependerá exclusivamente de nuestra voluntad. Lo dijo el señor Galdos en una entrevista a su periódico, que para formalizar un posible pacto de gobierno él tendría que contar con su ejecutiva, igual que yo voy a tener que contar con mi ejecutiva nacional. Son decisiones que trascienden el territorio.
Un pacto con EA y EB/Aralar garantizaría al PNV la mayoría...
Si eso es una mayoría absoluta, cuando están cuatro partidos por medio y dos de esa hipotética coalición están en radical desacuerdo con las grandes cuestiones del territorio, usted me dirá. Hay quién se empeña en repetir el error en el que caen, tal y como los ciudadanos se lo han hecho ver en las urnas al dar la espalda al PNV que lidera Egibar. Y lo mismo ha sucedido en Álava, donde son la tercera fuerza.
¿Mantiene usted que no sacará las castañas del fuego a un diputado general que gobierne con EB/Aralar si éstos no votan a favor de la incineradora, el puerto o el aeropuerto?
Sí, y ahora con más razón todavía. La mayoría de los votos me los han dado a mí, no al señor Olano.
El PNV podría gobernar con mayoría simple con el apoyo de EA.
Sería un gobierno muy débil, con 23 junteros, para sacar proyectos adelante al albur de los vaivenes de la política general. Lo pueden intentar, pero no lo veo.
¿Y un gobierno PSE-PNV?
Es el señor Olano quien dice que no puede gobernar la Diputación alguien que no respete el derecho de decisión o autodeterminación. Yo no es que no lo respete, es que no lo comparto, pero entiendo que él lo haga. Así que si lo pone como primera prioridad, difícil será el acuerdo.
Con este complejo escenario, ¿quien gobernará entonces la Diputación?
No lo sé. Sigo propugnando un Gobierno fuerte que apueste decididamente por resolver los problemas de los ciudadanos y saque adelante las grandes infraestructuras que Gipuzkoa necesita. Ya he dicho que si dependiera de mis preferencias, el PSE-EE gobernaría con EA.
¿Ha hablado ya con todos los grupos?
Me han llamado para felicitarme, pero tenemos que hablar más detenidamente. El domingo lo hicieron el señor Galdos (EA), que fue el primero, y la señora Otaola (PP). El lunes, el señor Olano (PNV). EB/Aralar no me ha llamado o quizás estaba comunicando.
¿Qué lectura hace del resultado del PSE en los ayuntamientos y de la pérdida de alcaldías como Pasaia?
En Pasaia hemos mantenido los cinco concejales. Ha irrumpido con mucha fuerza ANV, mientras bajan PNV, EA, PP y EB. No somos la fuerza más votada, pero hemos salvado los muebles de manera muy honrosa. En Lasarte, hemos perdido la mayoría absoluta, pero no se puede olvidar la campaña de difamación contra la alcaldesa que ha durado dos años. En Urnieta hemos quedado a 50 votos de la fuerza mas votada, en Arrasate somos la segunda fuerza, en Zarautz estamos empatados a cinco concejales... En total hemos pasado de 130 a 137 concejales en Gipuzkoa.
La izquierda abertzale ha demostrado el importante respaldo con el que cuenta en los ayuntamientos donde ha podido concurrir ANV.
Tienen fuerza, sí. Pero siguen siendo radicales abertzales, no son de izquierdas. Lo serán cuando efectivamente rechacen la violencia.
¿Qué valoración hace del importante número de votos nulos?
Algo le ocurre a esta sociedad cuando sigue habiendo 73.000 ciudadanos que apoyan a candidatos que no se han separado ni un milímetro para rechazar frontalmente el terrorismo y la violencia. |
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