Bilbao. La falta de un relevo generacional en la industria vasca es un problema que ya se ha extendido a todo el Estado. No hay suficientes alumnos que cursen Formación Profesional y esto se ha convertido ya en una "grave preocupación", afirma José Ignacio Angulo, director del centro educativo de Formación Profesional San Jorge de Santurtzi. Para poner remedio a este mal, cuatro centros formativos de Euskadi van a participar en un proyecto piloto, Ikasi eta Lan, con el fin de que el alumnado pueda cobrar un sueldo mientras estudia.
Se trata de una experiencia pionera no sólo en el País Vasco sino en todo en el Estado, con el objetivo de atraer el interés hacia las profesiones que han caído en cierto olvido los últimos años. Los alumnos cursarán un ciclo formativo y a la vez trabajarán en una empresa con contrato de acuerdo al convenio. Podrán estudiar en una media jornada de cuatro horas y trabajar la otra media en una empresa relacionada con el ciclo que se curse en el centro educativo.
Los centros formativos implicados en este nuevo proyecto son los centros San Jorge de Santurtzi, Usurbil, el Elgoibar y el Mendizabal de Gasteiz. Esta modalidad de estudio y trabajo intentará mejorar el perfil laboral del alumnado y elevar su formación compaginando ambas actividades incrementado al mismo tiempo su experiencia.
Por otra parte, los promotores de esta novedosa manera de formas profesionales aseguran que de este modo se acercará a los alumnos con éxito a las posibilidades de inserción y promoción dentro de las propias empresas.
Todo con el fin de conseguir que los jóvenes que no tienen claro su futuro tengan la posibilidad de ser profesionales en oficios en los que son necesarios. |