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El ganador flanqueado por los sidreros de Irigoien-Herrero y Zabala. Foto: Nagore Iraola |
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La sidra de Mendizabal, de Astigarraga, la mejor de Gipuzkoa
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La txapela bordada, para un producto de bonito color . Zabala, de Aduna, e Irigoien-Herrero, también de Astigarraga, ganaron la 'plata' y el 'bronce'.
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Mañu De La Puente
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Donostia. La sidra de Mendizabal, de Astigarraga, fue proclamada como la mejor de Gipuzkoa en la final del VI Concurso que organiza al efecto la Diputación foral de Gipuzkoa.
Así lo hizo saber ayer en los locales de la Cofradía Vasca de Gastronomía el amplio jurado formado por expertos como Domingo Arina, Xabier Kamio, José Mari Alberro, Dominique Lagadec, Cristina Goñi, Iñaki Santos, Josu Osa, Jon Orbegozo, Angel Alvarez y Joaquín San Sebastián.
"No ha resultado fácil la labor del jurado -comentaba a DEIA el enólogo Xabier Kamio- porque las sidras que han llegado a la final eran muy parecidas, muy homogéneas y sin mayores distinciones, lo que ha provocado que las puntuaciones finales hayan sido muy ajustadas".
En cualquier caso, Mendizabal se impuso con clara justicia con un producto "de muy bonito color, desde el punto de vista visual. Más amarillo que ese versoso habitual. Además, hace una txinparta muy buena y estalla de manera genial, con un carbónico elevado que se mantiene en el tiempo". Sigue siendo la opinión de Kamio, que también estima que "en nariz, la sidra de Mendizabal se presenta como muy limpia recordando a la manzana fresca. Ya en boca, estanmos hablando de una sidra con mucha armonía, donde no destaca ni la acidez ni los taninos".
En definitiva, y siempre según la opinión del enólogo, compartida por los técnicos de la Diputación como Iñaki Larrañaga, "estamos ante una sidra que invita a beber".
No es el primer galardón que obtienen los sidreros de Mendizabal, en Astigarraga, pero celebran la nueva coyuntura que siempre acaba produciendo los lógicos réditos, tanto de fama como económicos.
Palmarés Eran seis las sidrerías aspirantes a los máximos galardones, que habían pasado una criba ciertamente importante por parte de la Diputación. Y es que los criterios de calidad e higiene son inherentes a la base del concurso. Y en esos términos de calidad, el segundo premio se fue para Aduna, y para la sidrería Zabala, que se embolsó 1.500 euros y trofeo.
Y el bronce también se quedó en Astigarraga, concretamente en la sidrería que regenta los Irigoien-Herrero. Para élla, 750 euros y el trofeo.
Los ganadores se hicieron con 2.500 euros, una txapela bordada y el trofeo, una bella matxaka en escala 1/10 de no poco valor. |
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