Un gesto vale más que 1.000 palabras Miles de ciudadanos y representantes de todos los partidos políticos expresaron ayer por las calles de Bilbao e Iruñea su deseo de vivir en Paz y Libertad convocados por el colectivo pacifista Gesto por la Paz.
lA movilización organizada ayer por el colectivo Gesto por la Paz en Bilbao e Iruñea ha sido el primer movimiento ciudadano tras la ruptura del alto el fuego, con el objetivo de que ETA sepa que la ciudadanía de todo Euskal Herria está en contra de los métodos violentos como carta de presentación política. Sin duda será la primera de las movilizaciones que se van a organizar en las agendas políticas de todos los partidos. Una manifestación en la que participaron todos las formaciones excepto Aralar (que dio libertad a sus militantes para asistir) y la izquierda aber-tzale, que también decidió, con la misma libertad, salir a la calle en Elgoibar para reivindicar la libertad de su líder Arnaldo Otegi, encarcelado en el penal donostiarra de Martutene. El poder democrático de los ciudadanos quedó expresado de una manera rotunda el pasado día 27 de mayo. Y se reaviva cada vez que algún colectivo, ya sea éste político o no, llama a los ciudadanos a expresar su posición a favor o en contra de cualquier asunto. Ayer se trataba de recorrer las calles de dos ciudades vascas para decir a ETA que sus métodos, el tiro en la nuca y el coche-bomba, no son fuente de democracia. De decir a ETA que el debate político debe desarrollarse en paz y libertad, lema de la movilización de ayer. Que los ciudadanos tienen la llave de la democracia ejerciendo la participación política con su voto cada cuatro años. Y que por encima de cualquier pensamiento político está el respeto de los derechos humanos. El asesinato, el acoso, la extorsión, no son invitados en el banquete de la libertad. Y así lo dijeron alto y claro ayer los miles de ciudadanos que participaron en las manifestaciones. La precipitación de los acontecimientos políticos de la semana que se cierra hoy, en los que caben todo tipo de lecturas, va a exigir a los representantes políticos un esfuerzo suplementario si se quiere fijar la paz como emblema de todo razonamiento. Zapatero dijo ayer que se mostrará "implacable" en su lucha contra ETA. También los ciudadanos deberán implicarse hoy más que nunca en la lucha por asegurar los derechos individuales de todos los vascos. Porque contra la violencia terrorista no caben atajos, movilizaciones como la de ayer deben servir para potenciar la concienciación de la ciudadanía a favor del debate político en paz y libertad. Cuando la sociedad vasca sale a la calle a manifestar sus deseos de paz, la unidad de los demócratas debe ser capaz de anular el sinsentido del ataque terrorista. ETA sabe que tiene a la inmensa mayoría de la sociedad vasca en contra. Ninguna de sus viles actuaciones encontrará nunca la mínima justificación. La tregua está rota. Y la amenaza de un atentado está sobre la mesa. Ante esta realidad, cada ciudadano debe dar un paso adelante e implicarse en toda aquella movilización que busque la unidad a favor de la paz y contra los métodos mafiosos de ETA.