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Desde la cuneta
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Ganar en el santuario de Arrate es especial
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Roberto Laiseka
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Lo que ocurrió ayer en Abadiño es la gota que colma el vaso. Está visto que esta Euskal Bizikleta no tiene la suerte de cara. Después del vendaval de lluvia, viento e incluso granizo que sacudió Abadiño, el jurado decidió suspender la contrarreloj. ¿Que qué me parece esa medida? En principio, creo que es una decisión difícil de tomar. Dicho eso, por una parte estoy de acuerdo en que se haya suspendido. El viento generó un problema de difícil solución cuando se llevó por delante los conos que separaban los carriles de ida y vuelta de la crono. Así, hubo corredores que se confundieron de camino y todo fue un caos. Si no hubiese sido por eso, creo que no la habría suspendido porque cuando tomaron esa decisión ya estaban en carrera casi todos los ciclistas. Sólo faltaban seis. De todas formas, aplaudo una decisión que ha sido tomada por el bien de los corredores. Si el objetivo es hacer un ciclismo moderno más humano, éste es el camino.
En el plano deportivo, creo que la suspensión ha favorecido, principalmente, a Sevilla y Eladio Jiménez. Tampoco a Alberto Fernández de la Puebla y a Marchante les ha venido mal, porque aunque el segundo haya perdido la oportunidad de distanciar a Sevilla, no creo que hubiese sacado rentabilidad en un terreno mojado y peligroso.
¿El más perjudicado? Creo que Samuel Sánchez no tiene motivos para estar contento. Seguro que, tal y como estaba la situación, habría recuperado gran parte del tiempo que perdió en Santa Ageda.
No fue lo que ocurrió a la tarde lo único sorpresivo de la doble jornada de ayer. El sector matinal fue vibrante, con numerosas caídas y la exhibición del ruso Vladimir Efimkin. Le vi en Kanpazar e iba como un tiro, el pelotón apenas le quitó tiempo en ese tramo.
Para la carrera es bueno que Efimkin esté al frente de la general, aunque tenga sólo una renta de dos segundos. Esta voltereta va a dar emoción, suspense a la etapa de hoy con final en el santuario de Arrate. Ahora, Saunier Duval tiene que atacar para ganar la carrera.
El tiempo va a ser decisivo en la etapa de hoy. Si hace malo, si llueve, Efimkin tiene muchas papeletas para hacerlo muy bien. Si se da esa circunstancia, el ruso quizás tenga una oportunidad para subirse al podio o incluso ganar, porque con el mal tiempo el fuerte se hace más débil, mientras el débil se crece.
La etapa va a salir a mil porque no todos los equipos pueden estar esperando a ver qué ocurre en la última subida. Entre los que no se pueden permitir salir a verlas venir está Euskaltel-Euskadi, que tiene que pelear por un triunfo que salve su participación en la Euskal. Samuel Sánchez, que se tiene que olvidar del podio, es su hombre para ganar hoy en Arrate. Si llueve, sus posibilidades subirán muchos enteros. Personalmente, siempre he preferido ganar en el santuario antes que subirme al podio. Esta meta tiene un significado especial, es una victoria de las de enmarcar. |
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