pekín. El pintor vasco Judas Arrieta inauguró ayer en Pekín su nueva exposición de la mano de uno de los más importantes galeristas taiwaneses y un mes antes de abrir su primera muestra en Japón.
Motivos inspirados en el manga nipón y el pop asiático se combinan con leit-motiv de la vida diaria china, como el presidente Mao Zedong o los osos pandas, en las serigrafías, acrílicos y grabados sobre telas estampadas expuestos por Arrieta
"Tiene un lenguaje único, como el hecho de pintar sobre telas. Cuando conocí su obra hace un año me pareció un artista fantástico y quise exponerla pese a su juventud", dijo Michael Chien, coleccionista y dueño de la galería taiwanesa Shoreman Art International, que cuenta con una sucursal en Pekín.
Es la primera vez que Chien, que tiene ya en su vasta colección de arte contemporáneo y clásico una obra de Arrieta, expone a un artista estatal y entre sus objetivos está llevarlo también a Taiwán.
reciclaje de materiales "Siempre he sido un poco loco, usaba los materiales que otros tiraban, lo que encuentro por la calle", explicó Arrieta, cuya exposición, la segunda individual que hace en China, se ubica en Dashanzi, el principal distrito artístico de Pekín y donde hacerse un hueco es cada vez más difícil, sobre todo si no se es local. Pero la explosión del arte contemporáneo chino que se refleja en la intensa actividad del distrito tiene, según Chien, dos factores cuestionables.
"Por un lado, los artistas chinos siguen sólo la sobra del arte occidental, no tienen mucha creatividad. Y segundo, el precio está subiendo demasiado y se pagan cantidades que no corresponden con la valía de las obras, eso no es bueno a largo plazo", apuntaba ayer Chien. >efe |