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Ban Ki-moon interviene en la última reunión del Consejo. Foto: archivo |
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África pugna con Occidente por la sede del Consejo de Derechos Humanos
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También discrepan sobre el papel de los relatores. El organismo fue creado hace un año como parte de las reformas institucionales de las Naciones Unidas.
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Ginebra. Los 47 países del Consejo de Derechos Humanos (CDH) de la ONU intentarán a partir de este lunes y durante seis días acordar los mecanismos definitivos que regirán su funcionamiento, un asunto en el que se vaticina una nueva disputa entre países occidentales y los del bloque africano y musulmán.
El órgano, creado hace un año como parte de las reformas institucionales de Naciones Unidas, se reunirá en Ginebra del 11 al 18 de junio con el objetivo central de decidir sus propios métodos de trabajo, de los que dependerá su objetividad e imparcialidad cuando intervenga en casos de abusos de los derechos humanos en cualquier parte del mundo.
Tras varios meses de negociaciones entre los Estados, los asuntos en los que persiste la discordia son pocos, pero fundamentales, como la subsistencia de los expertos nombrados por la ONU para vigilar la situación en países denunciados por violaciones de los derechos y libertades.
Entre los países para los que se ha designado a tales expertos están Bielorrusia, Cuba, Camboya, Haití, República Democrática del Congo y Somalia.
Fuentes diplomáticas han confirmado la voluntad de una parte de países en desarrollo, principalmente africanos y musulmanes, de eliminar esa figura.
Como alternativa, plantean que sea el nuevo mecanismo de evaluación de derechos humanos, por el que tendrán que pasar periódicamente todos los países miembros de la ONU, el que cumpla esa tarea.
Los países occidentales están en desacuerdo con esa posición y no sólo consideran crucial mantener a los expertos, sino conservar la capacidad de designar a otros en caso de que surjan nuevas crisis.
Otro asunto que se prevé provocará enfrentamiento es la iniciativa del grupo africano de crear un "código de ética" destinado a los relatores, lo que buena parte de países de otras regiones ven como una amenaza a la capacidad de maniobra de esos representantes de la ONU.
Tampoco está cerrada la discusión sobre el papel que tendrán las organizaciones no gubernamentales y la manera cómo sus informaciones, generalmente de contenido crítico, se incorporarán en el proceso de evaluación de los países.
Por estas razones, el presidente del CDH y embajador de México ante la ONU en Ginebra, Luis Alfonso de Alba, opinó que esa instancia entrará en "un momento crítico" a partir de este lunes, pero se mostró confiado en que se pueda alcanzar un consenso en las cuestiones esencia
Ese día concluye su gestión al frente de ese órgano y cederá esa responsabilidad a su homólogo de Rumania. En cualquier caso, el plazo aprobado por la Asamblea General de la ONU para que el CDH adopte todas las decisiones pendientes sobre su funcionamiento vence el próximo día 30, lo que no ofrece mayor margen para postergarlas.
Fuentes occidentales han advertido de que el CDH deberá cumplir los requerimientos mínimos que garanticen que constituye "un paso adelante y no atrás". >efe |
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