 |
|
|
 |
La reunión de Bush con Benedicto XVI empezó con un pequeño lapsus protocolario, ya que le llamó "Señor" en vez de "Su Santidad". Foto: AP |
|
|
|
Bush ignora a Rusia y urge a aprobar ya el plan para la independencia de Kosovo
|
"Nuestra opinión es que el tiempo se ha acabado", dice. Putin cree que la UE y Estados Unidos "atienden" los argumentos que acaba de repetirles en el G8.
|
 |
|
César Muñoz Acebes
|
 |
ROMA. El presidente de EE.UU. dijo ayer que "ya es hora" de aprobar el plan de la ONU que contempla una independencia supervisada para Kosovo, pese a la oposición de Rusia. En su primera rueda de prensa durante su gira por Europa, Bush se quejó de los retrasos en la aprobación de ese plan y dijo haberle comunicado al presidente de Rusia que "ya es hora" de resolver el futuro de Kosovo.
George W. Bush urgió al Consejo de Seguridad a aprobar el plan elaborado por el enviado especial de la ONU, el ex presidente de Finlandia Martti Ahtisaari, para otorgar la independencia supervisada a esa provincia serbia. "Tiene que haber una fecha límite. Esto tiene que suceder", dijo Bush, que hoy será el primer presidente de EE.UU. en visitar Albania. "Ahora es el momento de avanzar con el plan Ahtisaari. Ha habido una serie de retrasos. Se dijo que se necesitaba más tiempo para trabajar en una resolución del Consejo de Seguridad", afirmó. "Nuestra opinión es que el tiempo se ha acabado", recalcó. El presidente norteamericano añadió que había comunicado la posición estadounidense en persona a Putin, quien se opone al plan de Ahtisaari. Rusia ha amenazado con usar su poder de veto para bloquear cualquier resolución que lleve a la independencia de Kosovo.
Bush señaló que es necesario "garantizar que los serbios tienen una forma de avanzar, y una forma de avanzar es potencialmente su entrada en la Unión Europea". En nombre de EE.UU. "yo puedo hablar con los serbios sobre desarrollo económico y puedo hablar sobre unas mejores relaciones" con Washington, ofreció Bush.
Putin El presidente ruso dijo ayer mismo que EE.UU. y la Unión Europea "atienden" la postura de Rusia respecto al futuro estatus de Kosovo que él ha expuesto durante la cumbre del G8.
Kosovo representa "uno de los problemas más agudos para Serbia y para Europa, y uno de los más importantes a nivel internacional", dijo Putin en una reunión con el primer ministro serbio, Vojislav Kostunica. "Nuestros puntos de vista respecto a este problema con mis colegas del G8 difieren, pero tengo la impresión de que atienden nuestra argumentación", indicó el jefe del Kremlin. Además, el líder ruso advirtió de que el reconocimiento de la independencia de Kosovo sentaría un peligroso precedente para regiones separatistas en otras partes del mundo, en particular en el espacio postsoviético. Por su parte, Kostunica aseguró que "el Gobierno de Belgrado ha "rechazado completa y definitivamente el plan de Ahtisaari, que va en contra de la Carta de la ONU y que le arrebata a Serbia un 15% de su territorio". "Ningún país puede ser castigado y humillado al ser privado de sus territorios. Por ello el respaldo de Rusia es extremadamente importante para Serbia y tiene un significado histórico", puntualizó.
Sarkozy Por otra parte ha trascendido que el acuerdo sobre la protección del clima de la Cumbre del G8 en Heiligendamm se alcanzó tras un acalorado debate, en el que el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, habría amenazado a George W. Bush con abandonar antes de lo previsto la reunión, según informó un diario alemán en su edición de ayer.
Solución "regional y negociada" para Irak
El Papa dijo ayer al presidente de EE.UU., en su primer encuentro cara a cara, que está a favor de una solución "regional y negociada" para Irak, un conflicto que la Santa Sede calificó como "preocupante". En la línea de su predecesor, Juan Pablo II, del que se sentía muy cercano y que criticó la invasión de Irak, Benedicto XVI no dejó este asunto de lado. El Papa abogó, según un comunicado de la Santa Sede, por la negociación regional como solución para el conflicto en Irak, así como para el que enfrenta a israelíes y palestinos y el que sacude al Líbano. En una reunión de unos 35 minutos, Benedicto XVI también llamó la atención de las "críticas condiciones" en las que se encuentra la comunidad cristiana en Irak, según la declaración difundida por el portavoz de la Santa Sede, el jesuita Federico Lombardi. La mano dura de Sadam Husein protegió a esa minoría religiosa, que rondaba el millón de personas, de sus vecinos musulmanes, pero una vez desaparecido el dictador son objeto de amenazas y violencia, lo que alarma a la Santa Sede. >Efe |
|