madrid. El preso de ETA Iñaki De Juana Chaos ha vuelto a comer en la prisión de Aranjuez, donde ingresó en la tarde del pasado miércoles, y ha terminado con el ayuno voluntario de dos días que inició cuando fue trasladado al centro penitenciario desde el Hospital Donostia, donde se recuperaba de una huelga de hambre de 115 días.
Según han confirmado fuentes de los sindicatos de Prisiones, el preso cenó la noche del viernes y desayunó ayer, abandonando así la postura de no ingerir alimentos ni recibir asistencia sanitaria que había adoptado tras su reingreso en la cárcel.
Pese a que su abogado, Álvaro Reizabal, temía que iniciara un nuevo ayuno, el interno no comunicó en ningún momento a la Dirección de Instituciones Penitenciarias, a través del conducto reglamentario -una instancia a los responsables del centro-, que estuviera en huelga de hambre, mientras que sí lo hizo en las ocasiones anteriores en las que mantuvo esta protesta.
tratamiento deficiente Al parecer, el motivo del ayuno del preso era que, según él, no recibía tratamiento médico adecuado, según informaciones de Etxerat. El propio De Juana habría comunicado a sus allegados que la asistencia era "muy deficiente".
Salvo que la justicia determine lo contrario, De Juana deberá permanecer en la prisión madrileña para cumplir los catorce meses de prisión que le restan de la condena que le impusieron por escribir dos artículos de opinión. |