sestao. El lehendakari Juan José Ibarretxe reclamó ayer huir de lo que llamó "política de espasmos" basada en la acción-reacción y abogó porque "abracemos la palabra, porque sin palabras, sin diálogo, no hay solución".
En el acto de homenaje a los represaliados por el franquismo en Sestao, el lehendakari aseguró que le da "miedo que las propias instituciones, los partidos políticos, como vemos estos días, hagamos una política de convulsiones, de acción-reacción, esta política de impulsos, negando un día lo que ha sido hasta ahora absolutamente necesario: la palabra".
La inauguración en el transcurso de este evento de una escultura de Juanjo Novella llamada Gurasoen Etxea, que está acompañada de un poema de Blas de Otero titulado En el principio, dio pie al Ibarretxe para reivindicar el valor del diálogo. "Nos queda la palabra ante los brutos. Ante los desalmados también nos queda la palabra. Nos queda la palabra para buscar salidas. Nos queda la palabra para buscar soluciones", apuntó.
En este sentido recordó que antes de la ruptura de la tregua, cuando se vivió el incipiente proceso de alto el fuego "que queríamos que hubiera sido para siempre, teníamos la palabra" y que hoy en día la sociedad y los políticos la siguen teniendo a pesar de que ETA, "de manera equivocada, absurda e inhumana, ha roto el alto el fuego".
Por ello, y desde el convencimiento de que "sin palabras, sin diálogo, no hay solución", el lehendakari reclamó huir "de la política de espasmos" y abrazar ese diálogo.
Ibarretxe señaló que el acto era un homenaje a los represaliados por el franquismo, pero mostró su deseo de recordar también a las generaciones de vascos que no han conocido la paz a consecuencia de ETA y afirmó que "la violencia es la peor enfermedad que puede tener una sociedad". En referencia a la escultura de Novella, que representa la copa de un árbol, indicó que el árbol simboliza "nuestras libertades y nuestra historia", pero también "nuestro futuro, la posibilidad de decidir por nosotros mismos hacia dónde, cómo y de qué manera queremos caminar".
Respecto a los represaliados por el régimen de Franco, el lehendakari reconoció que "hemos tardado muchísimos años en trasladar el reconocimiento a aquellas víctimas del fascismo, del franquismo, que habéis vivido en silencio, habéis llorado en silencio durante muchos y muchos años con vuestros hijos vuestros padecimientos".
Además de Ibarretxe, asistieron al homenaje la presidenta del Parlamento vasco, Izaskun Bilbao; el delegado del Gobierno en el País Vasco, Paulino Luesma; el consejero de Vivienda y Asuntos Sociales, Javier Madrazo, y alcaldes de la comarca de Ezkerraldea.
Todos ellos secundaron el acto organizado por la Asociación Errepresaliatuak-Represaliados de Sestao y en el que varias personas que vivieron la Guerra Civil y la represión franquista contaron sus vivencias y mostraron sus deseos de lograr justicia, al tiempo que reivindicaban la necesidad de conservar la libertad. >DEIA |