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Imagen de José Tomás siguiendo una lidia desde el burladero. |
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El fascinante regreso de un mito del toreo
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A los cuatro años y nueve meses de su retirada, la magestuosidad taurina de José Tomás vuelve hoy a los ruedos, pero en una plaza de 'tercera', Barcelona, y generando dudas.
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lA vuelta al toreo de José Tomás hoy en Barcelona, en sus prolegómenos, ha resultado de lo más fascinante para los medios de comunicación generalistas de todo el mundo taurino o no, una atracción cuyo máximo exponente se refleja en el espacio que le dedica The Wall Street Journal nada menos que en su primera página, el pasado viernes.
Un regreso a los ruedos que se produce exactamente al cabo de cuatro años y nueve meses, un tiempo de retiro que ha servido, como deja entrever el influyente diario neoyorquino, para engrandecer todavía más la figura del torero.
Lo cierto es que esta determinación de José Tomás de volver a vestirse de luces ha levantado una enorme expectación que ha traspasado fronteras.
Una reaparición que ha puesto en marcha a militantes y detractores de la Fiesta, aunque es muy previsible que las acciones de los segundos se queden en lo puramente anecdótico, empequeñecidos sin duda por la abultada diferencia de número respecto a sus rivales, puesto que hoy está prevista en Barcelona la peregrinación taurina mundial jamás proyectada.
Por supuesto que el lleno está asegurado, en torno a las diecinueve mil localidades de asiento que tiene la Monumental de Barcelona. Además habría que contar los miles y miles de aficionados que se van a quedar con las ganas de poder asistir al festejo después de haber movido Roma con Santiago, entiéndase tráfico de influencias por medio, para hacerse con una entrada que al final no pudo ser.
Y aquí entra en liza otro aspecto que recalca la importancia del acontecimiento, la reventa, que con seguridad este día hará el negocio más próspero que nunca pudo calcular, pues se empezó hablando de mil euros por una entrada cuyo coste en taquilla era de cincuenta. Pero a veinticuatro horas de la corrida de Barcelona, en el hall de un hotel madrileño con marcado estilo taurino se trapicheaba la cifra de ¡tres mil euros! por un tendido de sombra que ni siquiera era de primera fila.
Ver para creer. Un razonamiento que encierra otras interrogantes acerca del suceso que representa la determinación del torero madrileño de volver a enfundarse el terno de luces.
Porque entre tantas ilusiones por encontrarse de nuevo con el nombre de José Tomás en los carteles, con lo que ello significa por la delicia de su toreo estático, valeroso y majestuoso, hay también algunas incógnitas que seguramente van a empezar a despejarse hoy mismo, cuando empiece a calibrarse la verdadera capacidad torera que todavía atesora o no después de la retirada.
Después de esta tarde el aficionado sabrá si José Tomás vuelve para competir con los más grandes del momento, o si por el contrario va a preferir ir arropado por dos comparsas que no le hagan sombra en el ruedo. Por supuesto, también si está dispuesto a vérselas con las ganaderías de verdadero prestigio torista, o si se va conformar con los toros de las llamadas divisas comerciales. Si va a ir a los escenarios de mayor responsabilidad como Sevilla, Bilbao, Pamplona y no se diga Madrid, o va a hacer sólo el circuito de las amables plazas de segunda.
Aunque quizás tampoco vale adelantar acontecimientos. Habrá que esperar, al hilo del viejo adagio taurino que preconiza que "las prisas son para los ladrones, y para los malos toreros".
Lo que está claro es que la vuelta de José Tomás, ahora mismo, tal y como se ha proyectado, es una buena nueva. Muy buena nueva, habría que incidir.
Y aunque las reivindicaciones de los contras no cesan, incluso se reavivan por este mismo hecho, la estela que marca el nombre de José Tomás se proyecta sobre el espectáculo taurino haciéndolo más luminoso y consistente. La empresa ha anunciado que es muy posible que vuelva a Barcelona el 23 de septiembre, y ya hay solicitudes en masa para conseguir entradas ese día. En las otras 15 plazas (en su día anunció que sólo son diecisiete paseíllos los que va a hacer este 2007) se va a agotar también "el papel" para verle.
Hace falta saber si la expectación va a seguir en torno a él. Si los medios de comunicación del mundo se van a seguir ocupando, aunque sea ocasionalmente, de aspectos positivos de la Fiesta, o del propio José Tomás.
La expectación es tal que en la reventa piden 4.000 euros por una entrada de sombra
Los antitaurinos han aprovechado la cita para organizar una gran jornada de protesta |
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