| Gutunak |
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¿Lo real en segunda...?
Vaya, parece que la Real va a bajar a segunda..., este emblema emocional, este territorio económico, esta empresa singular de clientela difusa -recibe dinero público generosamente...- no puede mantener la categoría y tras varios años engañando al destino, va a suceder lo temido: toda esta gente que vive los colores los va a tener que vivir más abajo, en un segundo escalón... Se deslocalizan a segunda, donde todo es más barato... Pero, ojo, porque mueve y da menos dinero... Y es que todo hace pensar que esta deslocalización no será tratada como otras... No creo que se especule con que la Sociedad Anónima Deportiva tenga que devolver el dinero público que ha ido ingresando en sus arcas, año tras año, por el infortunio de tener que trasladar su empresa más abajo... A fin de cuentas seguirán jugando en el lugar que lo ha hecho hasta ahora, el estadio público de Anoeta... Que lejos han quedado las infografías, aquellas fantásticas vistas a ojo de rapaz voladora, de la ampliación de Anoeta, el denominado Gipuzkoarena. En sus dos versiones, la original, portentosa y cuasi bendita por la Junta de Gobierno del Ayuntamiento, y la reducida, la de después de que Javier Olaverri encontrara un montón de viviendas, casi 200, de tapadillo. El alcalde Odón Elorza y su socia decidieron que sus promotores se habían pasado, que era mejor olvidarla poco a poco, y que no podían incorporarla fluidamente a su ciudad-empresa... A su amoroso proyecto de felicidad colectiva: ¡Oh, Dono!... En fin, qué le vamos a hacer... Aunque quizás sería interesante montar un Observatorio Psico-Socio-Económico (OPSE) colectivo sobre el devenir de los acontecimientos que en Gipuzkoa nos vaya a traer este descenso: cierres, nuevos negocios, reconversiones, despidos, más trabajo precario, angustias, glorias, intrigas... Y esos flujos y reflujos de dinero que economistas intentan colocar en esa especie de sudokus grandotes, tramposos, irresolubles a lo Leontief: si tanto entra, tanto sale, si tanto pongo, tanto sacas... ¿Y lo mio...? Lo suyo es... En fin... Intuyo que si se monta y funciona este Observatorio multidisciplinar, el OPSE, o como se denominase, comprenderíamos mejor algunas de las cuestiones que nos dificultan compartir el querer-vivir, combate en el que, cada vez más, sí que deseamos seguir jugando en primera. Sobre todo fuera del estadio, en el mundo real... ANIMO PUES.
Mikel Alonso Arana Donostia
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