Serenidad frente a la coacciónEl Athletic se cita con su historia Los radicales volvieron a tensionar la elección de alcaldes de los nuevos consistorios, pero la entereza de los electos pese a la presión hizo que se impusiera cierta normalidad excepto en cinco ayuntamientos que no pudieron constituirse.
Tal vez el partido de esta tarde no sea el más importante de todos los que ha jugado el Athletic a lo largo de su trayectoria de 109 años pero sí es el más dramático precisamente porque está en juego su historia.
la ausencia de incidentes graves fue el denominador común en la toma de posesión de los concejales y la constitución en Euskadi de los ayuntamientos surgidos de las elecciones del pasado 27 de mayo. Eso no quiere decir que la jornada no estuviera presidida por la tensión en prácticamente todos los consistorios, donde simpatizantes de la izquierda abertzale intentaron boicotear los actos mediante el uso de la fuerza para impedir el acceso de los ediles, así como con carteles, gritos e insultos. Todo ello dentro del contexto de varias semanas en las que los electos de todos los partidos, en especial de los abertzales, han sido objeto de una presión intolerable por parte de los radicales que buscaba su amedrentamiento por medio de la amenaza con el objetivo de que no tomaran posesión de sus cargos y se los cediesen a los candidatos de ANV en aquellos municipios donde la presencia de las listas electorales de este partido fue impedida por los tribunales. El balance final fue de cinco personas detenidas, decenas de identificaciones y algunas cargas de la Ertzaintza. La serenidad, entereza y dignidad de los concejales de todas las fuerzas políticas logró, sin embargo, que la jornada transcurriese con cierta normalidad. Pese a ello, cinco ayuntamientos vascos quedaron sin constituirse y otro -el de Ibarra- tuvo que celebrar su primer pleno de la legislatura en la sede de la Diputación de Gipuzkoa. Los más radicales han perdido esta batalla pero el clima de amenaza se mantendrá a buen seguro durante largo tiempo. En cuanto a la constitución en sí de los consistorios, hubo margen para algunas sorpresas. La mayor fue la ruptura por parte de EA, en algunos casos con EB-Aralar, del acuerdo alcanzado entre las fuerzas políticas para respetar la lista más votada. De esta manera, EA consiguió las alcaldías de Muskiz -gracias a los votos de los concejales de PSE-EE, partido que abrirá a sus ediles un expediente de expulsión por romper el pacto- y Busturia, mientras que en Gautegiz-Arteaga facilitó que el nuevo regidor sea el candidato de ANV. En todos estos municipios el perjudicado es el PNV, que había sido la formación más votada. Algo similar ocurrió en los ayuntamientos guipuzcoanos de Azpeitia y Zumaia, donde EA y Ezker Batua-Aralar arrebataron con sus votos la alcaldía al partido jeltzale, el más votado en las elecciones. Son cuestiones de política doméstica que los partidos deberán analizar porque en algunos casos responden más a intereses personalistas que a criterios políticos o de gestión. En el resto de municipios, pocas han sido las sorpresas. Tras las amplias victorias de Azkuna y Elorza en Bilbao y Donostia, respectivamente, se confirmó ayer el cambio de alcaldía en Gasteiz en favor de Lazkoz y la frustrante imposibilidad de una alternativa a UPN en Iruñea. Ahora quedan cuatro años por delante en los que todos -incluidos los que no están en los consistorios- deberán trabajar por el bienestar ciudadano.
el legendario campo de San Mamés acoge esta tarde el partido más dramático de todos cuantos ha jugado el Athletic a lo largo de su dilatada trayectoria. El destino ha querido que ahora que ya se ha anunciado su sustitución por uno más moderno, el viejo campo en el que tantos días de gloria se han celebrado, sea el escenario de un partido en el que está en juego nada menos que una larga historia de más de un siglo, una epopeya deportiva caracterizada por la excepcionalidad de su protagonista, el club de fútbol con tradiciones más arraigadas y cuya singularidad estriba en su empeño por mantener intactas sus señas de identidad, incluso contra lo que aconseja la lógica de la competición y el devenir de los tiempos. El fútbol sería injusto con el Athletic si le condenara a perder la categoría que nunca abandonó desde que fuera una de las diez entidades fundadores del Campeonato de Liga allá por los últimos años de la segunda década del siglo pasado. Pero los cientos de miles de seguidores que el club tiene esparcidos por todo el mundo saben que el fútbol puede ser muy injusto incluso con uno de sus miembros más queridos y por eso han reaccionado como un solo hombre para apoyar al equipo en la complicada situación que está sufriendo. La oleada de cariño y apoyo que se ha venido percibiendo durante todos estos días y que estallará hoy con toda su fuerza en las viejas gradas de San Mamés, es otra de las características que hacen a este club distinto de los demás. Todas las aficiones pasan por ser la mejor del mundo cuando se miran al espejo y algunas, como la del Liverpool, han asumido, con razón, un papel protagonista en el devenir del club. Pero hoy se volverá a demostrar que el Athletic tampoco camina solo. Que su gente, entusiasta en la victoria y exultante en la celebración, sabe estar a la altura de las circunstancias en los tiempos de penuria como los actuales. Y su gente no son sólo sus socios y seguidores, sino todos aquellos a los que el fútbol les resulta indiferente, pero no así el Athletic. Toda una sociedad, todo un pueblo que olvida sus diferencias cuando se identifica con unos colores. Esta tarde es el turno de unos futbolistas que saben que van a jugar respaldados por el apoyo incondicional de sus seguidores. Es su ventaja y la van a aprovechar. Esta tarde San Mamés se proyectará a todo el planeta y allí donde viva un vasco habrá alguien pendiente de lo que esté ocurriendo en la vieja 'catedral'. Nadie puede ausentarse de esta cita con la historia y nadie lo hará. Y el Athletic volverá a hacer patente toda su grandeza.