bilbao. José Manuel Esnal Mané quería tranquilidad en la última sesión antes del trascendental partido de esta tarde ante el Levante y los deseos del técnico rojiblanco se vieron cumplidos. El de Balmaseda pudo trabajar con suma tranquilidad en Lezama. La sesión era a puerta cerrada y los seguidores del Athletic, velando armas para esta tarde en San Mamés, no hicieron acto de presencia en las instalaciones rojiblancas. Otras veces, y en la misma circunstancia, siempre hay un de par de decenas de aficionados que se acercan hasta Lezama para ver a los jugadores, aunque sea al otro lado de la valla. Ayer, apenas media docena de aficionados siguieron las evoluciones de los rojiblancos.
La sesión estaba prevista para las
17.30 horas, pero los jugadores no salieron al campo de entrenamiento hasta media hora más tarde. Eran justo las 18.02 cuando los rojiblancos entraban en el césped del campo en el que habitualmente trabajan en Lezama. Como es norma habitual, lo primero fue un trabajo específico con los preparadores físicos bajo la atenta mirada de Mané y su segundo, Ángel Garitano Ondarru.
Por si quedaba alguna duda, el técnico dividió a sus hombres en dos grupos, por un lado los once elegidos para saltar hoy de inicio al césped de La Catedral y por otro el resto de jugadores disponibles. No hay sorpresa alguna. El pasado miércoles, en un partidillo que dispuso en Lezama, Mané apostó por un 4-4-2 con Aranzubia en la portería; Expósito, Ustaritz, Sarriegi y Javi Casas en defensa; en el centro del campo Andoni Iraola en la banda derecha, Fran Yeste en la izquierda y Murillo y Javi Martínez en el centro; y como hombres más adelantados Joseba Etxeberria e Isma Urzaiz, los dos jugadores con más experiencia de la plantilla rojiblanca ya que entre ambos suman 863 partidos con la elástica del Athletic. El viernes en la última comparecencia del entrenador ante la prensa aseguró que tenía "más o menos decidido" el equipo y ayer, en la última sesión, este mismo once ensayó en una portería bajo las órdenes del de Balmaseda.
En poco menos de una hora, Mané incidió especialmente en las jugadas de estrategia. Lanzamientos de saques de esquina y faltas, sometiendo a Dani Aranzubia a un bombardeo constante.
Los rojiblancos, por si acaso, también estuvieron ensayando los lanzamientos desde el punto de penalti. Hay que recordar que el último partido de La Catedral, ante el Mallorca, se decidió precisamente de los once metros. Isma Urzaiz batió a Moyá, un solitario gol que dio una importantísima victoria al Athletic. Ayer, el delantero navarro, Fran Yeste y Joseba Etxeberria fueron los encargados de ensayar los penaltis. Posteriormente se retiró de este cometido el capitán, mientras que siguieron un rato más Urzaiz y Yeste.
En la otra portería, con Ondarrru al mando, el resto de jugadores ensayaban disparos sobre la meta defendida en este caso de forma alternativa por Unai Alba e Iñaki Lafuente.
Joseba Garmendia y Pablo Orbaiz siguieron la sesión desde uno de los laterales del campo. El de Basauri sufre un esguince en su rodilla derecha, mientras que el navarro cayó lesionado de gravedad el pasado mes de diciembre en el partido ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu.
A las 19.00 horas, sesenta minutos después de haber dado comienzo el entrenamiento, Mané dio por finalizada la sesión. Tras los estiramientos los jugadores se retiraron al interior de las instalaciones para cambiarse y posteriormente desplazarse en autobús hasta el Hotel Aretxarte de Zamudio donde estarán concentrados hasta que esta tarde partan hacia San Mamés.
j. núñez
bilbao. A lo largo de la semana, los jugadores del Athletic han asegurado que tenían ganas de que llegara el partido ante el Levante. Pues bien, el encuentro, el más importante en los 109 años de historia del club rojiblanco, ya está aquí. Ya ha llegado el día.
Las horas previas al partido han transcurrido dentro de los parámetros de lo que suele ser habitual en un fin de semana en el que el Athletic disputa sus partidos en casa. La única salvedad fue que ayer José Manuel Esnal Mané convocó a todos los jugadores disponibles. Sólo quedaron fuera de la lista el sancionado Carlos Gurpegi y los lesionados Pablo Orbaiz y Joseba Garmendia. Es momento de hacer grupo y así lo entiende el encartado, un técnico curtido en mil batallas.
Tras acabar el entrenamiento, el autobús recogió a los jugadores en Lezama para llevarles al Hotel Aretxerate en Zamudio, lugar habitual de las concentraciones cuando el partido es en La Catedral.
Los jugadores tienen establecida la hora de cena entre las 20.45 y las 21.00 horas. Tras la cena, y si es un sábado normal, con un partido de Liga adelantado y televisado, generalmente suelen ver la primera parte todos juntos y luego se retiran a las habitaciones donde acaban de ver el encuentro.
Los jugadores duermen dos en cada habitación y a lo largo de la temporada se suele variar las parejas. Será por aquello de evitar la monotonía o porque el roce, además de cariño, también produce aburrimiento.
En la jornada de hoy se habrán levantado a las ocho y media de la mañana ya que los jugadores están citados a las nueve en el comedor para dar cuenta del desayuno.
Tras el desayuno, los rojiblancos dan un pequeño paseo por los alrededores del hotel. Si el partido es en horario nocturno, a veces suelen realizar una pequeña sesión de estiramiento a media mañana, pero en esta caso, el choque dará comienzo a las 17.00 horas.
El horario de comida es invariable y a las 12.30 horas se sirve el menú en el que, el plato principal es generalmente pollo o pescado a la plancha.
Tras la comida es obligatorio que los jugadores se retiren a sus habitaciones para descansar. Algunos incluso son capaces de echar una pequeña cabezadita.
A las 15.00 horas el autobús con los jugadores del Athletic sale del hotel ya que es de obligado cumplimiento que los dos equipos, junto al trío arbitral, estén en el campo una hora y media antes de que de comienzo el partido. Por eso, la llegada del autobús a La Catedral está prevista para las 15.30 horas.
Los jugadores, tras inspeccionar el terreno de juego, se retiran al vestuario y salen a realizar el calentamiento media hora antes del choque. Ya está todo el pescado vendido. Es la hora de saltar al campo. La historia rojiblanca está en juego.
el plan
· Cena. Los rojiblancos cenaron entre las 20.45 y 21.00 horas. El menú suele estar compuesto por sopa o crema de verdura, ensalada, arroz a la cubana, yogures y fruta.
· Desayuno. Esta mañana desayunarán a las 09.00 horas leche, cereales, fruta, tostadas, yogures y zumo.
· Comida. La comida se sirve a las 12.30 horas y está compuesta por crema, ensalada, pasta, pollo o pescado a la plancha, fruta y yogures.
· Siesta. Tras la comida es obligatorio que los jugadores se retiren a las habitaciones a descansar antes de partir hacia San Mamés.
· Al campo. La expedición llega a San Mamés a las 15.30 horas, una hora y media antes de que dé comienzo el partido. |