Gamiz-fika. Algo más que un brindis por el Athletic. La fiesta, la música y el buen rollo se aunaron ayer en Gamiz-Fika, que se vistió de rojiblanco para celebrar el VIII Hermanamiento de Peñas. Movilizados por la ilusión y los sentimientos a un club que, tal y como confían, logrará hoy la ansiada salvación, alrededor de 150 peñas y cerca de mil aficionados aportaron colorido y esperanza a las calles de la localidad vizcaina.
El evento comenzó sobre las 10.30 horas con el habitual chupinazo y la apertura de la txozna, que cuidaría de los sedientos en una jornada calurosa y presidida por las nubes, si bien el tiempo respetó. Allí, reunidos por la Peña Gamiz-Fika Athletic Tzibi, hubo representación de todos los puntos de la geografía estatal, y cómo no de la vasca. En concreto, acudieron hinchas de Albacete, León, Alicante, Barcelona, Galicia, Málaga, Asturias, Segovia, La Rioja, Madrid y Huelva. Todos ellos contentos de poder acudir a una cita que es ya un encuentro tradicional y característico del equipo de La Catedral.
A lo largo de toda la mañana, los seguidores canturrearon en numerosas ocasiones el himno del Athletic, con sus más diversas entonaciones y acentos. Siempre había alguien que tras una copita de vino de más iniciaba algún cántico, al que luego se unían las correspondientes voces corales. Algunos de los cánticos que también se escucharon fueron los de Beti Zurekin y el de Athletic! Athletic!, siempre en sintonía con los aplausos de la mayoría.
Los txistularis de Sestao, los tambores albaceteños de Hellín, los zanpantzailes, las danzas vascas y las trikitixas incitaron a moverse hasta al más soso del lugar. Todos estos músicos caldearon el ambiente a lo largo de la mañana, formando corros a los que se acercaban los aficionados para escuchar los sonidos más típicos y sumarse con danzas al compás de los sones.
Sin duda, quienes más decibelios aportaron a la cita fueron los albaceteños de la Peña de La Bota que, ataviados con trajes negros, no pararon de tamborilear durante el tiempo que anduvieron por allí.
Sin embargo, el acto más esperado de la jornada tuvo lugar a las 14.30 con el aurresku en homenaje al Athletic, en cuya representación acudió José Ángel Iribar. Además, al jugador Carlos Gurpegi se le hizo entrega de una txapela y de un ramo de flores por parte de la Peña anfitriona. Las encargadas de entregar el galardón fueron Araceli, peñista invidente afincada en Madrid, y Mari Carmen, integrante de la Peña Casco Viejo, que lo hicieron tras una gran pancarta que rezaba: Gurpegi Justicia.
A pesar de ello, la emotividad vino de la mano de la suelta de palomas mensajeras en recuerdo a Peio, el 'Ángel del Athletic', el niño de seis años que falleció dejando con sus cartas un legado para el recuerdo de todos los rojiblancos. Además, tal y como comentaron dos seguidores de la Peña Casco Viejo, ya está puesto en marcha un proyecto para la creación de una Peña en homenaje y recuerdo al pequeño Peio, quien no podrá verla hecha realidad, pero seguro que se sentirá orgulloso desde allí arriba.
Acto seguido al homenaje, el presidente de la peña anfitriona, Ricardo Alonso, dirigió unas palabras a los presentes. "Entre todos vamos a sacar adelante al equipo, porque queremos que siga siendo el club más preciado del mundo", manifestó. La plaza del pueblo estalló con voces de ánimo para el equipo en el que fue uno de los momentos más animados del día. Entre los allí presentes se encontraba Juan Carlos Ercoreca, uno de los precandidatos a la presidencia del Athletic.
comida popular Tras la ceremonia oficial, los estómagos ya estaban rugiendo y dispuestos para engullir la rica comida a base de ensaladilla rusa, bacalao a la vizcaina, ragout y tarta casera, todo ello elaborado por Gastronomía Baska. Durante la comida, que tuvo lugar en el frontón, la gente intentó compaginar la comilona con la conversación, algo que para algunos resultó una tarea un tanto complicada. Aunque el ambiente fue sumamente festivo, al millar de hinchas que acudieron a Gamiz-Fika no se le olvidó la crítica situación del Athletic, que fue tema de conversación durante toda la mañana.
Una vez llenos los vientres y con el sol golpeando duro en las seseras, muchos hinchas decidieron continuar con el poteo popular por la localidad. Otros, sin embargo, decidieron irse a descansar, para reservar fuerzas para el partido de hoy ante el Levante, en el que habrá una necesidad imperiosa de animar a los leones.
Ni siquiera la peor temporada en los 109 años de historia del conjunto de La Catedral logró empañar una jornada cargada de ánimos y esperanza. Al contrario, se trató la de ayer de una exhibición de la fidelidad del seguidor rojiblanco.
"La impresión que tengo, por lo que la gente me comunica, es que se han cumplido las expectativas. Creo que están satisfechos y es lo que hace falta, porque bastantes problemas hay ya en la vida", comentó Alonso, emocionado porque las cosas fueron sobre ruedas. "Éste es un récord de buena armonía, ilusión, optimismo y de ser del Athletic hasta la muerte", aseguró el organizador.
Y hoy, a San Mamés a animar
La gran mayoría de los aficionados que acudieron al Hermanamiento de las Peñas del Athletic se desplazará hoy hasta San Mamés para animar al equipo en el que es, sin duda, el encuentro más importante de la historia del club. "Es una pena, porque otros años la celebración del Hermanamiento ha coincidido el mismo día con un partido de Liga, pero a pesar de ello la gente está muy contenta por haberse celebrado una vez más", comentó Ricardo Alonso, presidente de la Peña Gamiz-Fika y anfitrión. Una gran hilera de coches daba una idea de la cantidad de gente que acudió al acto, aunque hubo quien no se ha acercado hasta Bizkaia debido a que se habían agotado las entradas para el encuentro ante el Levante. "Me ha llamado mucha gente para comunicarme que no podía venir por el tema de las entradas. Aun así, han acudido muchísimos aficionados. Tal vez sea porque esta plaza es más pequeña que la de otras ocasiones, pero uno no se podía hoy ni mover, sobre todo en el momento en que se ha bailado el aurresku en homenaje al Athletic", comentó Alonso, encantado por el buen discurrir de la celebración. >E. O.
athletic-levante el partido de nuestras vidas
· Peña Alcalá de Henares. Mari Carmen, Jacinto, Mari Carmen, José Luis, Diego, Iciar y Begoña. Este grupo vino con las pilas cargadas para disfrutar de un fin de semana en Bilbao, pasando, cómo no, por San Mamés. Un buen plan para el fin de semana.
· Peña Zurrakapote de Basauri. Aitor, Santos, Juan Mari, Asun, Leo, Txeska, Eduardo, Juan Carlos, Ángela y Mari Carmen. Ésta fue, sin duda, una de las peñas más significativas del VIII Hermanamiento, debido a la combinación generacional.
· Peña Casco Viejo, All Iron de Uztarri, Laurentzi Albizua de Arrigorriaga y la Peña de Tudela. Juan Mari, Fonsi, Xebe, Juanma, Pinki, Conchi, Sonia, Lutxi, Juan, Leire, Mari Carmen, Arturo y Benji. A pesar de ser de diferentes peñas, todos quisieron recordar a Peio, el 'Ángel del Athletic'.
· Peña La Bota de Albacete. Arturo, Loli, Amparo, Sánchez, Charles, Rosario, Antonio, Paco, "Morci", "León", Marchena, "El Chato" y "Mani". Todos ambientaron durante la mañana las calles de Gamiz-Fika, gracias a sus tambores de Hellín. |