Bagdad. El secretario de Defensa de EE.UU., Robert Gates, y el presidente iraquí, Yalal Talabani, coincidieron ayer en la necesidad de integrar a todos los iraquíes en el proceso de reconciliación, en la segunda visita al país del funcionario estadounidense en menos de dos meses.
Ambas partes destacaron la relevancia "de la participación efectiva de todos los componentes de la sociedad iraquí en el proceso de toma de decisiones en los ámbitos políticos y de seguridad a través de una administración colectiva y efectiva", según un comunicado de la presidencia iraquí. Las conversaciones se centraron en discutir la aprobación de leyes y enmiendas constitucionales básicas que permitan alcanzar la la reconstrucción del país y la restauración de la seguridad.
Pero el tema principal fue el proceso de reconciliación nacional, gravemente dañado tras el ataque que el pasado miércoles derribó dos alminares del mausoleo chií de Samarra, a 120 kilómetros al norte de Bagdad.
La ola de violencia sectaria entre entre chiíes y suníes en Irak continuó ayer en Basora, donde hombres armados vestidos como policías atacaron una mezquita suní, informó la Agencia Independiente de Noticias. La mezquita situada en el centro de Basora, en el sur de Irak, sufrió daños severos. El viernes se declaró un toque de queda general en la ciudad dominada por los chiíes, después de que un ataque contra una mezquita sunita destruyera una tumba. >efe |