igorre. La comarca vizcaina de Arratia, un feudo tradicional del PNV, tenía ayer la atención centrada en los municipios de Igorre y Artea, donde la formación jeltzale se jugaba perder las alcaldías. Y así sucedió finalmente en Igorre, donde Joseba Ipiñazar fue desplazado del sillón de primer edil después de estar al frente del Consistorio durante tres legislaturas. El PNV ha gobernando 27 años en la localidad arratiarra. En Artea, el cabeza de lista del PNV Alberto Etxebarria fue reelegido alcalde.
El vuelco en Igorre ha sido posible tras el pacto alcanzado por la plataforma Igorre Danontzat, que se define como apolítica y obtuvo dos concejales, con ANV, que pudo presentarse en el municipio logrando cuatro ediles. La suma de los seis representantes de ambos superó, por tanto, a los cinco del PNV. La alcaldía queda, además, en manos del cabeza de lista de ANV Galder Olivares, de 28 años e irakasle de profesión.
Teniendo en cuenta lo que estaba en juego, el pleno de constitución del Ayuntamiento de Igorre generó mucha expectación y fue uno de los más concurridos de los últimos años. En el mismo no se produjeron incidentes de ningún tipo, aunque la opinión generalizada entre los asistentes fue considerar que no se estaba cumpliendo la voluntad del pueblo, ya que el PNV ha sido la opción política más votada.
artea Menos sorpresas deparó el pleno de constitución de Artea. Convocado a las 9.30 horas, el PNV gobernará en minoría durante los próximos cuatro años con sus tres ediles, después de que una plataforma independiente y EA, cada una con dos representantes, no alcanzaran un acuerdo para desbancar a la formación jeltzale. Alberto Etxebarria, el miembro más joven de su plancha, repetirá por tanto como alcalde por segunda legislatura consecutiva. >s.a. |