Madrid. El conocido caso Severo Ochoa, en el que se denunció a los médicos del hospital de Leganés por sedaciones irregulares, quedó ayer sobreseído. El Juzgado de Instrucción número 7 de esta localidad madrileña no ha encontrado ninguna relación entre la mala praxis que se dio en algunos casos en el centro hospitalario y las muertes que se produjeron en su servicio de Urgencias.
En concreto, el tribunal señala, en un auto hecho público en la mañana de ayer, que cierra el caso "al no resultar debidamente justificada la perpetración del delito que ha dado motivo a la formación de la causa", es decir, la muerte de varios pacientes terminales. "Por más que pudiéramos profundizar y proseguir, no se llegaría en ningún caso a encontrar elementos bastantes para, por dolo eventual o por culpa, responsabilizar criminalmente a los imputados por las muertes de sus pacientes tras las sedaciones".
marzo de 2005 El asunto saltó a los medios el 11 de marzo de 2005 tras hacer pública la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, dirigida por el popular Manuel Lamela, la denuncia anónima que realizó la familia de un fallecido. En esta denuncia se incluían datos de varias historias clínicas que denunciaban hasta 400 sedaciones excesivas con resultado de muerte.
La mala praxis a la que hace mención la sentencia se refiere a cuatro pacientes, en cuyas historias clínicas "no quedó documentada suficientemente" la existencia de una enfermedad terminal. Otros veinte pacientes fueron sedados "innecesariamente", aunque estaban en coma profundo; y en diez más, la sedacción se aplicó "sin identificar el síntoma y/o no se emprendieron tratamientos específicos de control antes de iniciarla". En ese momento Lamela decidió apartar de su cargo al jefe de Urgencias, el anestasista Luis Montes, así como al director médico y al gerente del hospital.
Aunque Lamela habría defendido la teoría de que las irregularidades estarían asociadas al resultado de muerte, el auto lo desmiente. Mientras, la Fiscalía de Madrid, que también recibió la denuncia anónima, inició una investigación y siempre ha mantenido que no existió delito.
Responsabilidades Por su parte, el ex jefe del Servicio de Anestesia y Unidad del dolor del Hospital Severo Ochoa de Leganés, Joaquín Insausti, aseguró que tras el archivo judicial de la causa abierta por las presuntas sedaciones irregulares denunciadas en el centro, los médicos que se vieron afectados por la crisis pedirán "responsabilidades" al ex consejero Lamela.
"Después de casi tres años, el hecho de que se archive el caso es un respiro, una satisfacción y una tranquilidad", señaló Insausti, quien apuntó que desde hace tiempo los médicos del Severo Ochoa esperaban el sobreseimiento de las diligencias. >Agencias
Dos posibles causas de muerte
El caso se inició el 11 de marzo de 2005, cuando el entonces consejero madrileño de Sanidad anunció que retiraba al jefe del servicio de Urgencias del centro, Luis Montes, por "una supuesta mala praxis en la administración de fármacos". Tras recibir unas denuncias de asociaciones de pacientes, la Consejería elaboró un informe que determinó que hubo 73 sedaciones "inadecuadas o no indicadas", cuatro "expresamente contraindicadas" y 34 indicadas pero sobre las que discrepaba en los fármacos suministrados. Montes acudió a la Justicia por su destitución pero un juzgado desestimó su recurso al entender que la decisión se ajustaba "a derecho" porque se trataba de una libre designación. Varios pacientes han muerto tras mala práctica médica a la hora de sedarles" pero "no se puede asegurar, al menos con lo que hasta ahora se ha recopilado, que el fallecimiento deviniera exclusivamente por los fármacos prescritos por los doctores", concluye la sentencia. El auto insiste en que los pacientes "pudieron morir o por la sedación indebida o por su enfermedad inicial y esto, para exigir responsabilidad penal, ha de quedar claro". >Agencias |