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Bilbao. Además de la "doncella metálica", la recta final de la jornada inaugural del festival tuvo a dos mujeres como sus dos estrellas destacadas. De un lado, Sharon del Adel, la voz solista de los holandeses Within Temptation, grupo que cerró la velada con su rock gótico, entre la comercialidad del pop, las guitarras hard y una vocalista que, totalmente vestida de blanco, ofreció su garganta operística a unos 6.000 aficionados. Del otro, Juliette Lewis. La estadounidense, a quien se le cantó Happy birthday durante su actuación, ya que hizo 34 años en Bilbao, se ha pasado media vida delante de una cámara, pero ahora prefiere contonearse por los escenarios con la ayuda de The Licks, un grupo eléctrico que colma las ansias de rock´n´roll de la también actriz. Inició su actuación con las dos plumas indias que suele llevar últimamente, pero le duraron apenas tres canciones, las que tardó en tirarse por el suelo. I feel dirty, cantó, contoneándose, sexy y retadora. Temas como Hot kiss o Shelter your needs ejemplifican su estilo, deudor del rock clásico y enérgico. La chica, cuya entrega es absoluta, nunca será una estrella delante de un micro, pero es capaz de animar cualquier festival con un repertorio que ya no necesita tirar de Search and destroy, de sus admirados Iggy & The Stooges, porque empieza a tener canciones propias suficientes, entre el brío rock y algunos estribillos pop. Lo pasó y lo pasamos bien. La comunión acabó concretándose con Juliette zambulliéndose entre las primeras filas del público. Eso sí, fue rescatada en segundos por el mazas de seguridad de turno. Dicen que se pasó por el Kafe Antzokia para acabar la noche. A falta de velas, ahí va nuestro zorionak, Juliette. >A. P. D. |