 |
|
|
 |
Antes de que se abriera el recinto, ya eran cientos las personas que hacían cola para entrar. |
|
|
|
Bilbao bbk live
|
|
El calentamiento de las estrellas
|
|
En el Bilbao BBK Live existe una zona que está restringida al común de los mortales. Es el 'backstage', donde calientan motores los artistas. Ayer, DEIA estuvo en el camerino de Berri Txarrak unos minutos antes de su concierto.
|
la mejor cita musical
las estrellas tendrán algo diferente para comer, pero esto está que te cagas, ¡que se queden con su caviar!", decía Aitor Goikoetxea, batería de Berri Txarrak mientras se preparaba un sandwich de chorizo. Apenas faltaba media hora para su actuación, y los tres componentes del grupo navarro cogían fuerzas en su camerino después de haber hecho las pruebas de sonido pertinentes. Esta formación musical de ritmos contundentes, vivía ayer los momentos previos a su concierto con la naturalidad y la modestia de los que son unos currelas de la música, a pesar de compartir cartel con estrellas internacionales como los Red Hot.
"Después iremos a ver los conciertos y a beber", explicaba Aitor, ajeno a todo el glamour que les envolvía en el blindado backstage. Seguro que Anthony Keidis no tenía el mismo plan.
No estaban especialmente nerviosos. "Somos animales de escena. Nos encanta tocar y siempre estamos dispuestos. No hace falta que sea con estos grupos ni en un escenario tan grande" aseguraba rotundo Gorka Urbizu, guitarra y voz de la formación.
Por su parte, Mikel López, el bajista, confesaba que le fastidiaba un poco la temprana hora de su concierto, que era a las cinco y cuarto de la tarde. "Es una hora dura. Va a haber mucha gente a la que le gusta ver a Berri Txarrak y que no van a poder llegar". "Es lo que hay. Jugamos en casa, pero sabemos que jugamos con grandes estrellas. En cualquier caso saldremos a dar el callo, como siempre", añadía Aitor.
Unos embutidos, una nevera llena de agua y cervezas heladas, unos frutos secos, una furtiva botella de ron y unas simples sillas son todo lo que les hace falta a los de Lekunberri para relajarse unos minutos antes de hacer vibrar a cientos de aficionados con su música rotunda. Fuera de su pequeño camerino de apenas unos metros cuadrados, la seguridad, el control, los managers divinos de los divinos grupos le daban el toque chic al backstage. Mientras, los Berri Txarrak, charlaban antes de salir a escena. Sin docenas de camerinos. Sin crews multitudinarias. Sin salas de meditación. Así son las estrellas que más brillan.
Una jornada mutitudinaria
Todavía no se habían abierto las puertas para acceder al recinto del Festival, y una interminable cola de cientos de personas esperaba, animada pero ordenadamente a que les dejaran entrar a ese paraíso de los amantes de los buenos ritmos. La de ayer fue una de las jornadas en las que más afluencia de público se esperaba. La organización había vendido unas 20.000 entradas. Los Red Hot Chili Peppers demostraban así el tirón que tienen. De hecho, Aitor Goikoetxea, uno de los Berri Txarrak, confesaba que era algo "especial" para él compartir cartel con este grupo más que internacional. A Mikel López, le hubiera movido más lo de darle caña a sus melodías el mismo día que Metallica. Gorka por su parte, afirmaba que sí que le hacía ilusión tocar el mismo día que lo Red Hot. "Siempre podrás decir que has tocado con ellos. Además somos fans, nos gusta su música y también tenemos ilusión por ver lo nuevo de Fermín, a My Chemical Romance...", añadía. En cualquier caso, antes de comenzar una larga tarde en la que iban a ser tanto estrellas como fans, Gorka necesiba tomar fuerzas. "Necesito glucosa. He visto unos Huesitos por ahí..." decía. >L.G. |
|