 |
|
|
 |
Nancy Spero, consistente. |
|
|
|
los libros de la semana
|
|
El presente del arte
|
|
"Pensar en los sentidos-Sentir conla mente". The Storr System, en la Bienal de Venecia
|
 |
|
Xabier Sáenz de Gorbea
|
 |
Junto a diferentes eventos paralelos y las representaciones de los distintos estados, una de las principales líneas programáticas de la 52 Bienal de Venecia es la muestra internacional seleccionada por su comisario general. Robert Storr es profesor de la escuela de Arte de la Universidad de Yale y ha pretendido la convivencia de distintas nociones. Una colectiva en la que interviene la obra de noventa y seis artistas que deja algo indiferente al público. Se huye de la línea de espectáculo y también de un único modo de entender el arte.
Una sola exposición no puede absorber el panorama actual por mucho que se la subtitule Arte en el Presente. La denominación de la muestra, Piensa con los sentidos - siente con la mente, permite reconocer no las habituales separaciones sino una natural integración. El ser humano debe activar tanto lo sensorial como la reflexión a la hora de adoptar actitudes, tomar decisiones y apuntalar actos.
La propuesta se distribuye en dos partes bastante diferenciadas. En el antiguo pabellón de Italia situado en la zona de I Giardini se disponen las obras de los autores de contrastado reconocimiento, mientras que en el amplio espacio del Arsenale se presentan los autores más emergentes. En ambos lugares está expuesta la misma obra del argelino Adel Abdessemed. Se trata de letreros en neón, donde puede leerse la palabra Exil. Una obra que lleva el título de Exit cuyo juego de palabras vincula ambos significados y muestra que el lugar de los excluidos sociales, políticos e incluso artísticos se encuentra fuera, lejos, en el exterior. El artista plantea su interés por lo que no está, una manera de proyectar la experiencia del arte en la vida.
Hay cierta incongruencia entre el masivo testimonio de algunos de los conflictos que asolan actualmente al planeta que se da en el espacio del Arsenale y la celebración de un pasado huérfano de problemas que postula un generalizado arte carente de desafío crítico. Y es que en la selección de I Giardini, más allá del propio cuestionamiento lingüístico, apenas irrumpe lo acaecido en aquellos azarosos y desafiantes años sesenta que representan. Por el contrario, sí que están las referencias al conceptual lingüístico de Lawrence Weiner, cuyos textos se han dispuesto en la fachada del edificio, el minimalismo pictórico de Robert Ryman, Ellsworth Nelly o de Fred Sandback, así como el postmodern de los setenta que se manifiesta en el neoexpresionismo de Gerard Richter o el eclecticismo de Sigmar Polke. Mientras que autoras, como Susan Rothenberg o Elizabeth Murray, apenas han contado de un tiempo a esta parte, ahora encuentran un hueco lo que no ocurría desde el comienzo de los ochenta.
Frente a este trasnochado posicionamiento destaca la consistencia de una eterna Nancy Spero y una nueva Jenny Holzer que se acerca a los documentos secretos avivados por Estados Unidos en su guerra global. Si el solipsismo autobiográfico de Sophie Calle no está exento de intensidad, es especialmente interesante el vídeo de Steve Mc Queen, un excelente acercamiento al Congo. La propuesta del dibujo encuentra las perturbaciones animadas de la japonesa Tabaimo, las desacralizaciones de la vida americana de Raymond Pettibon y el corredor habitado con los aniñados graffitis lineales de Dan Perjovschi.
La propuesta recicladora del colectivo Morrinho Project que se dispone al exterior conecta con el panorama constructivo de las favelas brasileñas. Un posicionamiento que habla de una creatividad paralela a la que llevan a cabo aquellos que apenas tienen nada y se ven impelidos a usar lo que pillan.
La exposición del Arsenale está menos centrada en el panorama europeo y norteamericano y se abre a los distintos confines y problemas sociales. Es muy sintomático que el medio pictórico esté representado por presencias como la del japonés Izumi Kato, el iraní Y. Z. Kami, el hindú Riyas Komu o la pakistaní Nalini Malani. Un rastreo por las sombras de lo menos llamativo que también se manifiesta en la instalación en la que Francis Alys afronta el tema de los limpiabotas. Lo arquitectónico encuentra el poso de la futurista maqueta de Ilya & Emilia Kabakov, frente a la real casita de junco de la colombiana Rosario López.
La imagen en movimiento está representada por testimonios alegóricos y piezas en clave social. En el vídeo de Sophie Whettnal una mujer asiste impávida a los golpes en el aire de un boxeador. La aportación de Paolo Canevari muestra a un joven que juega al fútbol con una calavera en una urbe destruida. Pero a quien se destaca es a la china Yang Fudong cuyos numerosos trabajos filmados en 35 mm y en blanco y negro se distribuyen en distintos espacios cerrados. Su ciclo de los '7 intelectuales en el bosque de bambú' muestra una mezcla de ancestral ritualismo y corrosivo humor que permite orientarse por la sociedad contemporánea.
Al final del recorrido queda una sensación de vago escepticismo, como el que procura las acciones de los globos interrogativos de Hiroharu Mori. A fin de cuentas, la escena presentada no es otra cosa que "una variante del canon americano del arte", como ha escrito José Jiménez. Una especie de Storr system a la carta.
Nuestros alumnos/as universitarios, puede que nunca hayan entrado en ningún museo, galeria o sala de exposiciones de obras de arte del País Vasco, ni de ningún otro lugar del mundo, pero si conocen, entran y salen, con total desenfado y desparpajo, de cualquier Pinacoteca-Gliptoteka Virtual del País Vasco e Internacional, a través de internet u otros registros y depósitos virtuales.
En muchas de las clases de Historia del Arte y de Museología, los alumnos se acostumbran a penetrar en numerosos registros dados en clase u ordenador por el profesor, para conocer mejor, a tamaño casi real o reducido, cualquier obra de arte, sala y museo que se precie. Y además en muchos de esos registros, aparecen también pintores, escultores, grabadores del País Vasco.
Pueden observarse además con tanta nitidez y claridad las pinceladas, texturas y clases de soporte y de telas, que enriquecen sin género de dudas, la mirada del espectador hasta límites muy insospechados.
De esa manera, el lector puede elegir registros y nombres tan afamados y notorios como Miguel Angel, Rafael y Leonardo, pero también los de Arteta, Arrue u Oteiza. Pronto encontrará el espectador catálogos de obras, títulos, medidas, géneros. técnicas, museos, etc... que verdaderamente sorprenden y enganchan.
Lo que parece imposible alcanzar mediante una buena biblioteca, se logra mediante enciclopedias, registros y apartados visuales de ordenadores dedicados a la pintura, escultura, arquitectura, o cualquiera de las ramas de las Bellas Artes.
soportes diversos Por otra parte la posibilidad de bajar, comparar, contrastar, almacenar, trasladar a papeles, clases, otros soportes y registros es enorme. La posibilidad de lograr información resulta hoy en día casi infinita. Las últimas producciones de arquitectos, pintores y escultores las puede lograr usted en un pis-pas por menos que canta un gallo.
Ciertamente las autopistas de la información y de las nano-tecnologías lo están facilitando todo hoy en día. Eso sí, usted las verá y observará siempre en lata, no al natural, y eso cuando se produce y logra, el ver una obra de arte en directo, se produce un efecto mágico y trascendente, que en nada se puede comparar con la imagen virtual, que aparece como desfasada y muerta.
Con todo, haga usted la prueba, pulse el botón de su ordenador y entre en cualquiera de los registros de los autores y las obras de arte, y se encontrará rápidamente con la magia de la imagen virtual irredenta. |
|