BILBAO. Pese a la bonanza actual las empresas siderúrgicas que operan en el Estado español se muestran preocupadas por la evolución alcista de los precios de la energía en 2006, con un impacto muy importante en un sector, como el siderúrgico, intensivo en la utilización de energía eléctrica, máxime si la mayoría de la industria trabaja ya con hornos eléctricos, incluida la Acería Compacta de Bizkaia que sustituyó a los hornos altos de AHV.
Es por ello que el sector defiende al establecimiento de contratos entre las empresas eléctricas y los grandes consumidores, ante la anunciada desaparición de las tarifas eléctricas. Además, consideran necesario que la liberalización del sector eléctrico debe ir acompañada de una regulación adecuada que garantice el abastecimiento, la estabilidad del sistema y un esquema de precios competitivos.
La formación y la falta de personal cualificado es el otro aspecto que preocupa a un sector como el siderúrgico en ebullición por los siguientes aspectos: el proceso de consolidación mundial; la irrupción de China, cuya producción representa ya el 33% de la del mundo; las privatizaciones y la elevada inversión con la creación de nuevas instalaciones en países emergentes como Brasil o la India y China.
Lógicamente todo ello ha hecho que las empresas productoras de acero sean hoy mucho más eficientes, especialmente en Europa, que ya ha adelantado a Estados Unidos en este capítulo.
Entre los profesionales que escasean se encuentran los trabajadores con Formación Profesional en Calderería, Tornería, Soldadura, Máquina herramienta o Electricidad. En cuanto a profesionales con titulación superior, las mayores dificultades se encuentran, según Unesid, en el caso de Ingenieros Técnicos Industriales, con especialidad en Mecánica, Electrónica y Metalurgia. Y eso sí, el inglés sigue como asignatura pendiente. |