Base Aérea Edwards. El transbordador espacial Atlantis aterrizó sin problemas en la noche del viernes con sus siete astronautas en California, tras tres intentos fallidos en Florida por mal tiempo y al cabo de una exitosa misión en la construcción de la Estación Espacial Internacional (ISS).
Las ruedas del transbordador tocaron tierra en la Base Aérea Edwards como estaba previsto, poniendo fin a una misión de 14 días en el espacio, diez de los cuales la nave estuvo acoplada a la ISS para proseguir su construcción.
Unos segundos después del aterrizaje, se desplegó un paracaídas en la parte trasera de la nave para frenar su velocidad.
"Bienvenidos y felicitaciones por su gran misión", dijo el Centro de Control de la Nasa a los siete miembros de la tripulación.
El transbordador estadounidense tenía previsto regresar a Tierra el jueves, pero el mal tiempo frustró tres intentos de aterrizaje en el Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral, Florida (sureste), por lo que la Nasa decidió el descenso en California (oeste), donde el cielo estaba despejado.
El aterrizaje se realizó ya contra reloj, porque las baterías de hidrógeno del Atlantis, que le provee energía eléctrica, sólo tenían un día más de vida.
La agencia espacial hubiera preferido un aterrizaje en Florida, porque llevar la nave desde California, sobre la espalda de un Boeing 747, a la base en Cabo Cañaveral le cuesta cerca de dos millones de dólares.
La Nasa indicó que el comandante del Atlantis, Rick Sturckow, y el piloto Lee Archambault encendieron los cohetes tras recibir luz verde para abandonar la órbita, y comenzar el vertiginoso descenso hacia la base aérea Edwards. Estos cohetes se utilizan para desacelerar el transbordador, que alcanza velocidades de más de 26,000 km por hora en su camino a casa.
Luego de salirse de su órbita, el Atlantis se dirigió en picada a la Tierra a una velocidad 20 veces mayor que la de una aerolínea comercial. Pero a diferencia de un avión, el piloto sólo tiene una oportunidad de aterrizar, debido a la falta de energía.
Durante los 10 días que el transbordador estuvo acoplado a la estación espacial, los astronautas instalaron una segunda sección metálica, de más de 16 toneladas, que amplía la estructura de la ISS.
Para realizar estas complejas tareas de instalación fueron necesarias cuatro salidas espaciales. Una de ellas, que no estaba prevista, se realizó para reparar la capa térmica de la parte de atrás del transbordador, que sufrió una rotura de unos 10 centímetros durante el lanzamiento. >Agencias |