Experto en Climatología de la Universidad Humboldt de Berlín
Igor G. Barbero
Berlín. El tiempo loco que soportamos en casi todos los lados, donde tan pronto hace 30 grados como llueve a cántaros, es para muchos un síntoma inequívoco del cambio climático. Con todo, Endlicher no lo tiene tan claro pues considera que son cosas que no se pueden demostrar. "El tiempo se desarrolla mediante una escala que va por horas, días, semanas (...) así es como funcionan los pronósticos meteorológicos. Sin embargo, el clima se desarrolla en base a otro tipo de escala. Una escala de décadas. Y eso se tiene que diferenciar. Los cambios repentinos en el tiempo pueden ser señales pero no son certezas categóricas. Como tampoco lo son el huracán Katrina o el reciente Kirill de Alemania. No obstante, todos estos fenómenos nos dan pistas acerca de un futuro modelo del clima".
El semanario alemán Der Spiegel tituló hace unas semanas su portada con un llamativo Pánico climático. ¿Se puede decir que ahora la población se ha tomado en serio el tema?
Sí, creo que desde hace ya un tiempo se está tomando el tema más en consideración. Se pueden observar algunos acontecimientos recientes en este sentido que conducen a esta situación. En primer lugar, los efectos del huracán Katrina, que afectó a importantes ciudades norteamericanas. En segundo lugar, podríamos hablar de la película de Al Gore An inconvenient truth sobre el cambio climático. Y un tercer hecho significativo es el informe presentado por el ex vicepresidente del Banco Mundial, Nicholas Stern, en 2006, en el que ofreció un balance en el que aseguraba que la economía de mercado se vería severamente afectada si no se tomaban medidas para proteger el clima. Esta fue la primera vez que quien hablaba no era un climatólogo, sino un economista. Estos tres acontecimientos acompañados naturalmente de la actuación de los medios de comunicación han conllevado que la sociedad civil comience a preocuparse al respecto.
¿Cuáles son los grandes retos de cara al futuro próximo?
La gran responsabilidad que tenemos es negociar lo que va a suceder en 50 ó 60 años, lo que se van a encontrar nuestros nietos. Si los glaciares se derriten ya no se pueden recuperar, si el CO2 llega a la atmósfera luego ya no se puede recoger. En este sentido, se deben dar dos grandes pasos: Por un lado, una mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero. Por otro, una adaptación a las características climáticas futuras.
Usted ha comentado que Kyoto es tan sólo un primer paso; pero si siendo únicamente un primer paso hay tantos países importantes que no son capaces de ratificarlo ¿Cuándo puede llegar entonces un cambio radical de posiciones?
Estos acontecimientos van a multiplicarse. Las olas de calor como la de 2003 o del verano pasado van a repetirse y van a conducir a enfermedades y catástrofes. Y esto va a conducir a que se piense mucho más acerca de la situación. Hay algunos países como el Reino Unido que ya se han puesto a trabajar muy seriamente o Francia que no expulsa tanto CO2 a la atmósfera. Pero si los países industrializados que, en gran parte son los responsables de la situación actual, no comienzan a tomar medidas y a ser ejemplo, no se puede esperar que las economías emergentes como China o India hagan otra cosa.
India y China representan juntos casi la mitad de la población mundial. ¿No deberían ser conscientes por su propia cuenta de su responsabilidad?
Todo el mundo quiere ver aumentada su calidad de vida, es una obligación política que todo el mundo tenga acceso a energía. El problema aparece cuando esta energía es obtenida a partir de combustible fósiles. Una solución como las centrales térmicas de carbón sin emisión de CO2 sería muy adecuada para un país como China que dispone de mucho carbón. Si se desarrolla esto, les iría muy bien. Por otro lado, países como Alemania, que excepto carbón no disponemos de otras fuentes, tenemos que desarrollar las renovables como la eólica. Hay un gran abanico y todas y cada una de las posibilidades deben ser explotadas.
¿Bastaría con potenciar fuentes de energía limpia? ¿No tendría que cambiar la sociedad también algo su modelo de vida, de consumo?
El avance tecnológico es uno, pero la modificación del estilo de vida otro. Por ejemplo, hacer los billetes de avión algo más caros y que una parte de los mismos sea destinada a proyectos en países en desarrollo, utilizar menos el coche y más el transporte público es otro aspecto importante, o utilizar menos aviones y más trenes.
sus frases
"Fenómenos como el 'Katrina' o el 'Kirill' dan pistas sobre el clima que viene"
"Las olas de calor van a repetirse y a producir enfermedades y catástrofes"
el protagonista
carné de identidad
· Wiklfried Endlicher. Heidenheim, (1947) es profesor en el Departamento de Climatología del Instituto de Geografía de la Universidad de Humboldt de Berlín y experto en el campo del cambio climático global.
· Centro de Estudios Alexander von Humboldt. Es una Asociación Civil sin fines de lucro destinada a la investigación, docencia y divulgación de las ciencias ambientales, sociales y económicas, en especial geográficas. Fue creado el 25 de mayo de 1995 en Buenos Aires. |