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Colaboraciones
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Calumnia que algo queda, o la falacia de la pérdida de calidad de Osakidetza
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Arturo López Ruiz
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la del titular parece que es la consigna que se desliza detrás de las afirmaciones y opiniones negativas sobre Osakidetza que, en los últimos días y semanas, están apareciendo en diferentes medios de comunicación de nuestro país.
Detrás de todas estas afirmaciones está el fantasma de la pérdida de calidad del sistema, algo que de forma implícita o explícita subyace en el trasfondo de todas las reivindicaciones laborales y es utilizado, a renglón seguido, por políticos y/o columnistas que se aferran a este argumento falaz para desacreditar la gestión realizada en Osakidetza durante los últimos años.
Sin embargo, es precisamente la calidad la base del Modelo de Gestión que Osakidetza emplea desde hace más de 20 años y el referente estratégico que se utiliza para la detección de necesidades, la toma de decisiones y su posterior evaluación. No tenemos más que revisar los diferentes Planes Estratégicos de Osakidetza o sus sucesivos Planes de Calidad para darnos cuenta de que la calidad es el objetivo fundamental de toda la política sanitaria y el eje alrededor del que se coordinan todas las acciones y se da coherencia al conjunto del Sistema Sanitario Vasco.
Hoy en día, Osakidetza es un referente de calidad a nivel europeo y ha recibido y recibe cada año múltiples reconocimientos y certificaciones. Durante el último año 2006 Osakidetza recibió 1 Q de Oro y 5 Q de Plata en el Modelo de Excelencia Europeo EFQM y 50 nuevas certificaciones ISO. Pero es que son ya 22 los reconocimientos recibidos dentro del modelo EFQM (1 premio europeo, 3 Q de Oro y 18 Q de Plata) y 237 las Unidades y Servicios que trabajan por procesos y han recibido una certificación ISO (85 en Atención Primaria y 152 en Especializada).
Algo tendrá el agua cuando la bendicen, y esto no quiere decir que todo se haya hecho bien o que no existan áreas de mejora en Osakidetza. Naturalmente que las hay y en eso se basa un sistema de gestión basado en la calidad: en la evaluación continua y en la mejora de las deficiencias que se detectan.
Osakidetza es la mayor empresa del País Vasco con más de 24.000 trabajadores y trabajadoras que realizan casi 10 millones de consultas de atención primaria al año y más de 3,5 millones de consultas especializadas; en sus hospitales ingresan anualmente más de 220.000 personas, se atienden 1 millón de urgencias y se realizan cerca de 150.000 intervenciones quirúrgicas. Cualquier empresa de estas dimensiones puede tener tensiones internas y externas y necesita ajustes para ir acomodándose a una realidad en la que estamos viviendo un incremento notable de la demanda y, por lo tanto, de la actividad y la presión asistencial como consecuencia del aumento de la esperanza de vida, del avance de los procedimientos diagnósticos y terapéuticos y, también, del incremento del nivel de bienestar y de exigencia de nuestra sociedad. Pero, por otro lado, es incuestionable la apuesta del Departamento de Sanidad, Osakidetza y el conjunto del Gobierno vasco, por una sanidad pública, universal y de calidad.
Tenemos una buena sanidad pública que debemos cuidar y mejorar entre todos con aportaciones constructivas y no con declaraciones catastrofistas que no se ajustan a la realidad de un servicio público que ha gestionado y gestiona con una más que razonable calidad y solvencia las prestaciones sanitarias universales de nuestros ciudadanos y ciudadanas, que cuenta con magníficos profesionales en todos los ámbitos, renueva de forma periódica y constante sus estructuras físicas y tecnológicas y adecua progresivamente sus recursos a las necesidades del servicio que tiene que prestar.
A alguien le puede parecer que el ritmo con el que se realizan estas acciones no es lo suficientemente alto y que hay que dedicar más dinero público para incrementarlo, pero no debemos olvidar que la financiación de la sanidad pública sale del bolsillo de todos los contribuyentes y que sólo hay dos formas de aumentar el dinero que dedicamos a sanidad sin generar déficit: subir los impuestos en cualquiera de sus formas o detraer para sanidad parte de los presupuestos de otras áreas o Departamentos. El debate está servido y el propio consejero de Sanidad pedía hace unos pocos días un gran pacto social y político para dar respuesta a los retos que se nos avecinan y que, en mi opinión, debemos afrontar con el mayor grado de consenso posible. Un consenso que se merece Osakidetza como uno de los pilares básicos que promueven una sociedad más igualitaria y socialmente más avanzada y cohesionada pero que, al mismo tiempo, debe, obligatoriamente, ser económicamente sostenible.
* Es médico. Director de la Comarca Araba de Osakidetza (1991-93) |
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