Donostia. Miguel Ángel Lotina se despidió ayer de la Real Sociedad. El entrenador realista entrenará al Deportivo la próxima temporada y ayer se despidió de la afición txuri urdin, a la que pidió perdón por no evitar el descenso del conjunto realista a Segunda. "No seguiré en la Real la próxima temporada. Es una decisión difícil y, hasta cierto punto, dolorosa, pero que he tomado pensando que sea lo mejor para el club y también, lógicamente, para mí. Creo que la Real necesita un revulsivo y ese impulso debe venir desde fuera, de alguien que no esté comprometido con la experiencia de este último año. Debe ser alguien que aglutine a su alrededor a todo el mundo: consejeros, plantilla y afición, y que pueda empezar a trabajar cuanto antes".
El futuro entrenador del Deportivo tenía la decisión tomada desde hacía tiempo: "Estaba tomada antes de jugar en Iruñea. En una reunión con Zamora, Loren y Etxarri ya les hice ver que si el equipo, por casualidad, no seguía en Primera, cambiar sería bueno. Yo he sido el que ha aparecido en todo momento, el que ha dado la cara y se ha mojado. Muchísimo. Para el año que viene hace falta una persona que tiene que hacer algo parecido. Es lo mejor. En la víspera del partido contra el Valencia hablé con la presidenta, le dije lo mismo, y ella lo entendió perfectamente. Si no lo he hecho público hasta hoy ha sido porque surgió lo de Savio. Quise dar unos días de tranquilidad, pero lo llevo pensando desde hace semanas, desde antes incluso que viéramos que la permanencia estaba más que complicada".
A pesar de su trabajo, Lotina se va por la puerta de atrás, puesto que no ha cumplido el objetivo para el que fue contratado y ha sido el técnico que ha descendido a la Real después de 40 años: "Me voy con una sensación agridulce, amarga, porque soy consciente de las expectativas que había cuando llegué y que no he podido materializar. Pido disculpas a todo el mundo por ello. Pero aseguro que he hecho todo lo que he podido para salvar al equipo. Esos malos momentos no pueden emborronar los innumerables recuerdos inolvidables. No sabía lo grande que era la Real hasta que he estado aquí. Sólo puedo tener palabras de elogio para el club, su afición, su cuerpo técnico, servicio médico, empleados y jugadores", continuó un Lotina que en muchas ocasiones ha manifestado que, a nivel profesional, ha disfrutado mucho esta temporada. En parte, por la calidad humana de una plantilla a la que ayer volvió a defender: "Si hemos bajado no ha sido por no haberlo intentado todo para revertir esta situación y los primeros comprometidos han sido los jugadores. De verdad, que por si algo lamento el descenso es por el esfuerzo generoso de la plantilla que no se ha visto recompensada. Y lo siento, especialmente, por nuestra afición. Una afición inigualable. Nunca podré olvidar sus gritos de ánimo del otro día en Valencia cuando ya estábamos descendidos. Tengo para Donostia y para Gipuzkoa entera las mejores palabras. Estarán siempre en mi recuerdo. Pese haberlo intentado con toda mi alma no he podido estar a la altura", explicó el entrenador blanquiazul, que dejó bien claro que no quiso sentarse a negociar con el Deportivo hasta que no terminó la temporada.
Salva Iriarte apunta a director deportivo
Salva Iriarte tiene todos los boletos para ser el director deportivo de la Real Sociedad si el próximo 30 de junio el actual Consejo de Administración queda ratificado en su puesto. El entrenador de Beasain se ha reunido con los rectores de la entidad txuri-urdin en las últimas fechas y estos le han propuesto el cargo de director deportivo, algo para lo que el beasaindarra estaría dispuesto a abandonar su cargo actual como segundo entrenador de la selección de Gales. No obstante, la sombra de John Benjamín Toshack seguirá planeando sobre la Real Sociedad, puesto que el entrenador galés, que no dejará su cargo de seleccionador de su país, aconsejaría a Salva Iriarte en caso de que termine siendo el director deportivo del club txuri-urdin para llevar a cabo el proyecto de ascenso. Todo un galimatías puesto que Iriarte debería aconsejar a su vez al entrenador. >m. E. |