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Paolo Savoldelli (Astana), en la imagen frente a un helicóptero, es el primer italiano de la clasificación general. |
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Italia se resguarda tras los Alpes
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La ausencia de Ivan Basso, sancionado hasta 2009, deja al descubierto la debilidad del ciclismo italiano en las rondas de tres semanas; Paolo Savoldelli, 50º, es su mejor hombre en la general del Tour de Francia.
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EL valle de Louron es un reducto italiano. Buenos recuerdos. Tiempos inmemoriales, de cuando brillaban en el Tour. Aquí, en este mismo valle, el ciclismo transalpino resurgió hace ahora 16 años tras una década de los 80 para olvidar. En 1991 Claudio Chiappucci coronó el Peyresourde en compañía de Miguel Indurain para refrendar todo lo bueno e inesperado que mostró un año antes, cuando luchó hasta la extenuación para defender el maillot amarillo al que acechaba Greg Lemond y al que accedió tras acumular más de diez minutos de ventaja en aquella famosa escapada de Futuroscope (le acompañaban aquel día Massen, Pensec y Bauer). El americano le robó finalmente la túnica más sagrada del ciclismo en la última contrarreloj, pero el polémico italiano se subió al podio entre Lemond y Breukink. Un año después, en plenos Pirineos, El Gitano cabalgaba junto a Indurain para escribir uno de los episodios más apasionantes de la historia del Tour. Chiappucci ganaba en la cima de Val Louron tras atacar en el Tourmalet y Miguel vestía el primero de sus casi sempiternos amarillos. Bugno, que aquel día perdió el Tour, fue tercero en meta, pero logró desbancar, camino de París, a su compatriota y subirse a la segunda plaza del podio. Siete cajones en ocho ediciones (de 1990 a 1997) fueron el prólogo de la primera victoria italiana en el Tour en 33 años. Fue ese el tiempo que transcurrió desde el deslumbrante triunfo de Felice Gimondi en el Tour en 1965 del de Marco Pantano en 1998. Después del adiós precipitado de Marco, Italia elevó a los altares a Ivan Basso, tercero en 2004, segundo en 2005 y señalado como su sucesor en París por el propio Lance Armstrong. No fue así. Nunca lo será. La Operación Puerto acabó con el único aspirante italiano a recuperar el maillot amarillo del Tour. Sobre el ex corredor de CSC y Discovery Channel pesan ahora 18 meses de sanción por su implicación (reconocida por el propio Basso) en la trama de dopaje destapada por la Guardia Civil en mayo de 2006, precisamente, cuando arrasaba en su primer Giro victorioso.
Luego, nada. Vacío. Sequía. Crisis galopante. Tanto, que hay que irse hasta la 50ª posición de la general para encontrar al primer ciclista italiano en este Tour, Paolo Savoldelli. Inaudito. Nada similar había ocurrido en los últimos 20 años. Lo más parecido data de 1985 y 1986 cuando Visentini y Contini tuvieron el dudoso honor de ser los mejores italianos en la general: 49º primero en el 85 y 41º el segundo un año más tarde. Desolador. "El ciclismo italiano es ahora mismo el número uno del mundo, el mejor, en las clásicas, en Milán-San Remo, Lieja-Bastogne-Lieja, Flecha Valona… pero para las pruebas de tres semanas, para el Tour, no tenemos a nadie", explica Beppe Conti, corresponsal en el Tour de Francia del rotativo TuttoSport. Y alude a Basso: "Para el Tour sólo teníamos a Ivan". Clarificador.
Cunego, Riccò y Nibali Dice Conti, que tras la alargada sombra del dos veces podio en la ronda gala no hay nada inmediato, pero que se atisba algo en el horizonte. Cerca pero lejos. Cita, sobre todo, a tres jóvenes que ya han demostrado en el Giro que pueden ser regulares en una grande. "Cunego, Riccò y Nibali son los grandes corredores que vienen en el futuro. Pero son demasiado jóvenes todavía. Les pasa lo mismo que a los españoles, primero tienen que foguearse en su carrera, en el Giro, para luego, con los años poder aspirar a un Tour", explica, para poner sobre la mesa una carta cargada de sentimiento, de nostalgia: "Pero antes que ellos, en 2009, tendremos otro corredor que luchará por el Giro: Basso".
¿Y Di Luca? ¿Y Simoni? "No merece la pena venir al Tour para hacer décimo. Así lo entienden ellos y prefieren centrarse en otras cosas, como las clásicas o el Giro. Di Luca, además, tiene un gran handicap en las cronos. En el Giro no tiene problemas, porque son cortas y hay mucha montaña, pero en el Tour, con más de cien kilómetros contrarreloj… No tiene sentido que venga", asegura Conti, quien desvela que en Italia no se está siguiendo mucho el Tour y que hay tres medios transalpinos menos que otros años. Están como siempre, La Gazetta dello Sport, El Corriere Della Sera, La Republica, La Stampa y TuttoSport y las radios y la televisión, pero falta, de manera sorprendente, el rotativo romano El Corriere dello Sport. "Es por eso, porque no tenemos a nadie. ¿Despreciar el Tour? Para nada, si tuviésemos a alguien capaz de luchar por ganarlo, Italia estaría volcada con la ronda gala. El Tour es lo más grande, no hay duda sobre eso", apostilla el periodista italiano.
el apunte
Mejores italianos en la general
1985 Roberto Visentini (49º)
1986 Silvano Contini (41º)
1987 Luciano Loro (15º)
1988 Roberto Visentini (22º)
1989 Gianni Bugno (11º)
1990 Claudio Chiappucci (2º)
1991 Gianni Bugno (2º)
1992 Claudio Chiappucci (2º)
1993 Claudio Chiappucci (6º)
1994 Marco Pantani (3º)
1995 Ivan Gotti (5º)
1996 Alberto Elli (15º)
1997 Marco Pantani (3º)
1998 Marco Pantani (1º)
1999 Daniele Nardello (7º)
2000 Daniele Nardello (10º)
2001 Stefano Garzelli (14º)
2002 Ivan Basso (11º)
2003 Ivan Basso (7º)
2004 Ivan Basso (3º)
2005 Ivan Basso (2º)
2006 Damiano Cunego (12º) |
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