De Amadeo Vives. Int.: María Rey-Joli, José Luis Sola, Marina Pardo, Carlos Durán, Amelia Fon, Lorenzo Moncloa, Irantzu Bartolomé, Enrique Baquerizo. Coro Rossini. BOS. Rondalla. Dir.: Luis Remartinez. Dir. de escena: Francisco López. Producción del Teatro Villamarta, de Jerez. Teatro Arriaga, 22-23 de junio.
montaje e interpretación de corte tradicional, pero con aire de vivo y completo espectáculo, el de la comedia musical Doña Francisquita. Cabe señalar que el gran número de participantes (cantantes solistas, coro, orquesta y rondalla, bailarines, intérpretes...) moldeó bien su papel, aunque entre los cantantes solo puede destacarse a los dos protagonistas: José Luis Sola y María Rey-Joli, así como al veterano Enrique Baquerizo.
El tenor navarro lleva ya en este año tres excelentes actuaciones en Bilbao, las dos de la ABAO (Dialogues des Carmélites y Die Zauberflöte) y ésta del Arriaga. Aunque J. L. Sola inició tal vez con alguna dureza el trío con Carlos Durán y Marina Pardo, pronto se autoencajó en la línea más adecuada, donde permanecería hasta el final -en su papel prácticamente sin descanso- con buena acción canora y teatral. Desde su Canción de la juventud, con el coro, hasta la bajada del telón, estuvo sobresaliente en los dúos, tríos, quinteto y solos. Como era de esperar, su romanza Por el humo se sabe dónde esta el fuego fue la que creó la mayor ovación.
La soprano Rey-Joli tuvo momentos de brillantez, como en el dúo del Acto II con el tenor Sola, así como otros mejorables.
Pero en general aparece como una Francisquita muy bien personalizada, alternando emisiones de recio carácter (algunos agudos vehementes) con otras de suave expresión. En cuanto al par más vinculado a los protagonistas, Carlos Durán y Marina Pardo, del primero de ellos puede decirse que aunque no posea una voz sobresaliente, canta con naturalidad y gracia y, sobre todo, actúa con gran teatralidad. En el caso de la mezzo hay que anotar formas de canto de poca solidez, junto con otras más afortunadas.
Del resto de los solistas hay que calificar como muy alta la actuación del ya citado Baquerizo, lección de maestro para todo el escenario, si bien tanto los solistas como el coro y los danzantes se afanaron en sus actuaciones, así como los actores, entre los que debe destacarse el atractivo perfil teatral de Lander Iglesias, que en su papel de borracho ganó una ovación.
La escena transcurrió con estudiada vitalidad y, en linea general, la interpretación musical dirigida por el maestro Remartínez fue grata. |