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Los hermanos Javier y Luis Garayalde, ayer en la presentación del concierto. Foto: nagore iraola |
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"La técnica ha avanzado tanto que en la música electrónica puedes hacer lo que quieras"
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Los hermanos Javier y Luis Garayalde actuaron ayer en la jornada inaugural del Jazzaldia. El Peine del Viento acogió la presentación del último álbum del proyecto Wagon Cookin', '2Faces', editado por el sello alemán Compost y grabado a caballo entre Londres, Madrid y Salvador de Bahía.
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javier y luis garayalde
integrantes de wagon cookin'
JUAN G. ANDRÉS
DONOSTIA. Su nombre, Wagon Cookin', alude al vagón de tren en el que pasaron años cocinando su proyecto sonoro, basado en la fusión electrónica de ritmos como el jazz, el funk o la música brasileña. Su renombre internacional lo avalan innumerables conciertos ofrecidos a lo largo y ancho del globo. Tras actuar en diferentes escenarios españoles, a finales de septiembre iniciarán una gira internacional que culminará con su retorno a Japón en noviembre.
Son ustedes músicos de formación clásica e hijos del prestigioso saxofonista navarro Javier Garayalde. ¿En qué momento se decidieron a dar el salto a la electrónica?
En los 90 empezamos a pinchar música electrónica en el Cotton Club de Iruñea, el club de jazz de nuestro padre. Íbamos a comprar discos a Londres y poníamos acid jazz y música house. Con el tiempo aprendimos a controlar las herramientas para dar forma a nuestras ideas. Pero nuestra formación clásica y nuestros estudios de jazz nos han ayudado a la hora de crear música electrónica.
¿Recibieron ayuda de su padre, el saxofonista Javier Garayalde?
Nuestro padre siempre ha sido un colaborador estupendo que nos ha ayudado a la hora de aplicar nuestros conocimientos, pero el proyecto Wagon Cookin' lo hemos diseñado y cocinado nosotros.
¿Él ha entendido siempre su idea de la música?
(Risas) Al principio no demasiado, porque en los 90 la música electrónica era muy electrónica. Por un lado, estaba el acid house, y por el otro el techno, que era lo que podíamos hacer con nuestros escasos recursos técnicos. Pero poco apoco, gracias a los avances informáticos, las cosas cambiaron y nuestras producciones se tornaron más jazzísticas. Digamos que ello propició un encuentro musical con nuestro padre.
¿La situación del jazz en Navarra era tan mala que tuvieron que salir al exterior?
El proyecto Wagon Cookin' se forjó fuera. Nos instalamos en un vagón de tren acondicionado como vivienda en la Sierra de Gredos, y allí aprendimos a controlar la técnica y así conseguimos forjar nuestro sonido.
¿El vagón era casi como un laboratorio musical?
Sí. Quisimos dedicarnos en exclusiva a ese proyecto y para subsistir hacíamos música para publicidad. Empezamos a actuar con el formato de techno-house, que es lo que nos daba de comer, y poco a poco fuimos macerando nuestra propuesta musical.
Y luego llegó su experiencia brasileña: tres años y medio en Salvador de Bahía. ¿Qué fueron a buscar allí?
Tras una intensa gira, fuimos allí a descansar y a investigar en lo musical. Fue un encuentro muy bonito: conocimos a gente, participamos en jam sessions y decidimos no volver a Madrid porque podíamos hacer nuestro trabajo en Brasil.
¿Y qué aportó su estancia en Brasil a la música de Wagon Cookin'?
El disco Everyday Life fue un trabajo muy marcado por la influencia brasileña. Fusionamos samba y flamenco, con el guitarrista Vicente Amigo, y en nuestro último álbum, 2Faces, también están presente los ritmos cariocas. Al final, tres años y medio en un país aportan muchas cosas en lo musical y en lo personal.
Si los programas informáticos para crear música no hubieran avanzado tanto, ¿podrían crear la música que hacen ahora?
En Appetizers (2002), nuestro primer disco, ya se apreciaba un fuerte avance tecnológico. Pasamos de samplers con muy poca memoria y de tener que utilizar apuntes acústicos muy pequeños a poder grabar con una mayor libertad.
¿La técnica, por tanto, ha dejado de ser un límite para hacer música electrónica?
Ahora mismo la técnica ha avanzado tanto que estamos en un momento en el que puedes hacer prácticamente lo que quieras.
sus frases
"Nuestra formación clásica y de jazz nos ha ayudado para crear música electrónica" |
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