washington. El presidente de EE.UU., George W. Bush, insistió ayer a su colega vietnamita, Nguyen Mihn Triet, en una reunión en la Casa Blanca, en que unas buenas relaciones comerciales pasan por un mejor respeto de los derechos humanos en el país asiático.
Tras la reunión en el Despacho Oval, Bush afirmó que "he dejado muy claro que para que las relaciones puedan expandirse es importante que nuestros amigos se comprometan con los derechos humanos, la libertad y la democracia".
Al tiempo que ambos mandatarios se reunían, en la plaza Lafayette, frente a la entrada de la mansión presidencial, se agrupaban varios cientos de manifestantes que reclamaban la puesta en libertad de los presos políticos y los sacerdotes. La visita de Triet es la primera de un jefe de Estado vietnamita a Washington desde el final de la guerra entre los dos países en 1975.
Desde su llegada a la capital estadounidense, el jueves, para la firma de un acuerdo de cooperación comercial, su visita se ha visto salpicada por numerosas protestas ante el incumplimiento de los derechos humanos en Vietnam.
En sus declaraciones, Triet admitió que mantuvo "un intercambio de opiniones franco y abierto", en especial en lo que respecta a la religión y a los derechos humanos.
"Estamos decididos a no permitir que nuestras diferencias afecten a nuestros intereses más amplios", agregó. >efe |