bagdad. Tras cinco días de ofensiva de Estados Unidos en la provincia de Diyala, centro de Irak, es evidente que los líderes locales de la red terrorista Al Qaeda se dieron a la fuga hace tiempo, informó por videoconferencia en la madrugada de ayer el segundo comandante de EE.UU. en Irak, general Ray Odierno.
"Sabían que la operación tendría lugar, veían venir la noticia y eran conscientes de que haríamos una redada", agregó Odierno.
Desde el pasado martes, cerca de 10.000 soldados estadounidenses e iraquíes llevan a cabo una ofensiva a gran escala contra Al Qaeda en Diyala, al norte de Bagdad. Radicales y extremistas suníes pudieron fijar nuevas bases en la provincia, donde conviven diversas etnias, gracias a que, desde febrero, las fuerzas de Estados Unidos se concentraron en Bagdad y relajaron su presión en otras zonas del país.
Medios locales informaron ayer de la dura resistencia de los combatientes de Al Qaeda en la capital de la provincia, Bakuba, situada a unos 60 kilómetros al norte de Bagdad.
Al avanzar sobre el barrio de Chatun, las fuerzas estadounidenses encontraron el viernes un centro de tortura. Cuchillos, sierras y charcos de sangre daban una idea de los métodos de tortura de la red terrorista. En una casa cercana, los soldados norteamericanos hallaron 45 artefactos explosivos llenos con clavos, material para la fabricación de bombas y varios ordenadores.
Mientras, otros ocho soldados de las tropas estadounidenses morían ayer por el estallido de artefactos explosivos y en una acción considerada como "no bélica" en Bagdad y al norte de la capital iraquí, según informó el mando norteamericano en Irak. >agencias |