paris. El Partido Socialista (PS) francés inició ayer el proceso de su "renovación" que culminará en un congreso extraordinario en 2008, aprobado a mano alzada en una reunión en París a la que no asistió su ex candidata al Elíseo, Ségolène Royal.
El calendario de la "renovación" propuesto por el primer secretario del PS, François Hollande, fue respaldado ayer sábado por el Consejo Nacional, el llamado parlamento del partido, que puso de relieve además el distanciamiento entre la dirección y Royal. La ex compañera y madre de los cuatro hijos de Hollande justificó su decisión de dejar su silla vacía en el Consejo Nacional en que necesita "un paréntesis, respirar" tras una "dura" semana, en declaraciones a Le Monde.
Una "dura" semana que comenzó el pasado día 17, en plena noche electoral de la segunda ronda de las Legislativas, con el anuncio de su separación de Hollande, tras treinta años de vida en común.
Continuó tres días después con sus polémicas críticas a dos propuestas estrella de PS que figuraban en su programa electoral -elevar el salario mínimo a 1.500 euros en cinco años y generalizar las 35 horas de trabajo semanal- y siguió el viernes con su confirmación de su "probable" candidatura al Elíseo en 2012.
En "armonía" consigo misma, Royal dice que "el tiempo de la hipocresía ha terminado" y asegura que ha seguido "de muy cerca" la preparación del Consejo Nacional -el primero tras las derrotas electorales socialistas- y que las propuestas hechas por Hollande son fruto de un trabajo "colectivo".
La presidenta de Poitou-Charentes, que optó por pasar esta jornada en la región que conquistó en 2004, había pedido que los militantes del PS fuesen consultados lo antes posible sobre la orientación ideológica y la organización del partido, y había abogado por un congreso antes de las Municipales de marzo de 2008.
Ayer, Hollande sólo se comprometió a consultar a los militantes sobre el proceso de renovación, pero sin decir cuándo.
El proceso propuesto por Hollande y avalado por el Consejo Nacional se abrirá en la tradicional universidad de verano del PS, a finales de agosto y se acabará tras las elecciones municipales de marzo de 2008, con un congreso extraordinario. Ese debate profundo de las causas de las derrotas cosechadas la pasada primavera en las Presidenciales y las Legislativas, ganadas por los conservadores de la UMP, no debe ocultar "nada" de las "debilidades" de los socialistas, señaló Hollande en su discurso.
Se trata de "un trabajo de valentía y de verdad", dijo Hollande, quien estimó que "hay que redefinir las orientaciones", "renovar los procedimientos y revisar la organización" del partido, sin olvidar "trazar las nuevas fronteras de la izquierda".
Sin sorpresa, Hollande, que debería pasar el testigo en ese momento, rechazó la propuesta de Royal y sus allegados de que el congreso extraordinario se celebre antes, ya que en su opinión no hay tiempo suficiente para debatir las ideas de la renovación.
El siguiente congreso extraordinario, según Hollande, debería celebrarse tras las elecciones europeas, regionales y cantonales de 2009 y 2010, y debería determinar el calendario y la preparación de los comicios presidenciales y legislativos de 2012. De esa forma Hollande también rechaza la aspiración de Royal a que el candidato socialista al Elíseo sea designado en breve. >efe
critica a royal
"No se deben ocultar las debilidades que han propiciado las últimas derrotas electorales"
François Hollande
Secretario general del PSF |