Bruselas. El 'no' a la Constitución en los referéndum de Francia y Holanda sumió hace dos años a la Unión Europea en una crisis institucional y en un estancamiento político como pocas veces ha visto y padecido en su historia. El pacto cerrado durante la madrugada del sábado por los 27 líderes de la UE, tras dos maratonianas jornadas de negociaciones en el Consejo Europeo de Bruselas, pone de nuevo los raíles para que Europa pueda empezar a avanzar. Ya no habrá Constitución, ni símbolos comunes, ni himno. Pero el acuerdo logrado ayer sobre el futuro tratado, tras muchas concesiones y tesón de la canciller alemana, Angela Merkel, sentará las bases para que los 27 Gobiernos puedan actuar con más eficacia y rapidez.
"Hemos logrado que nadie vuelva a su casa pensando que ha quedado aislado y al mismo tiempo hemos dejado claro que no todo es posible a cualquier precio", advirtió "la reina de las cumbres", como la llama la prensa de su país. "Es un buen compromiso para todos los Estados miembros... y para Polonia", señaló sobre el Ejecutivo que mostró más intransigencia durante toda la negociación del mandato que servirá para redactar el nuevo Tratado reformado de la UE.
Merkel llegó a Bruselas el pasado jueves con el aura de que si alguien podía encontrar la solución al texto que debe sustituir a la malograda Constitución, ésa era ella. Con una voluntad inquebrantable y mucho tesón inició las negociaciones finales con la intención de buscar fórmulas de compromiso para los cuatro países que inicialmente más pegas ponían: Reino Unido, Holanda, República Checa y Polonia. A los tres primeros logró contentarlos con algunas concesiones para el mediodía del viernes. Al cuarto, liderado por los hermanos gemelos Lech y Jaroslaw Kaczynski, tuvo incluso que amenazarlo con dejarlo fuera de la redacción del mandato del nuevo tratado, algo que sólo ha ocurrido una vez en la historia de la UE, en 1985 con Reino Unido.
Sólo tras este órdago lanzado por Merkel al filo de las diez de la noche y con la aparición de nuevo en escena de mediadores como el presidente francés, Nicolas Sarkozy, muy activo en su primera cumbre; el británico Tony Blair, en su despedida, y el luxemburgués, Jean Claude Juncker, logró resquebrajar la coraza del presidente Lech, responsable de negociar en Bruselas, y del primer ministro Jaroslaw, que siguió las discusiones telefónicamente desde Varsovia y cuya especial tozudez hizo peligrar el resultado final en varias ocasiones.
Finalmente, Polonia daba su principio de acuerdo a la solución propuesta para el sistema de voto de doble mayoría previsto en la toma de decisiones (55% de países y 65% de población) pasadas las doce de la noche. Hasta las 4.30 de la mañana en que la Presidencia alemana anunció el acuerdo final tuvieron que pasar, sin embargo, otras cuatro horas de batalla técnica con peticiones de último minuto de numerosas delegaciones. No obstante, como con todas las decisiones que terminan en acuerdo, los 27 quedaron contentos. "Todo el mundo ha cedido un poco para que todos hayamos ganado mucho", valoraba ayer el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. "Estoy muy contento. No tuvimos que tragar ninguna píldora amarga", aseguró también el presidente polaco. "Se cierra un período de luto que duraba ya dos años, se concluye la crisis constitucional y se puede empezar de nuevo", declaró el italiano Romano Prodi.
"Es un buen compromiso para todos los Estados miembros... y para Polonia"
Angela Merkel
Canciller de Alemania
"Queremos acelerar el proceso y aprobar el texto del Tratado en octubre"
José Socrates
Primer ministro de Portugal
"Todo el mundo ha cedido un poco para que todos hayamos ganado mucho"
José Luis Rodríguez Zapatero
Presidente del Gobierno español
Bruselas. El Gobierno portugués, que asumirá el timón de mando de la UE el próximo 1 de julio, será el responsable de redactar el futuro tratado europeo durante los próximos seis meses. Una tarea que el primer ministro portugués, José Sócrates, quiere comenzar lo antes posible con el objetivo de presentar el texto en la cumbre informal de Lisboa, el 18 y 19 de octubre, en la que se volverán a reunir los Jefes de Estado y Gobierno de la UE.
"Ahora tenemos un mandato claro y preciso que permite a la Presidencia portuguesa trabajar y continuar este acuerdo para conseguir un Tratado", anunció de madrugada. " Queremos acelerar el proceso y nuestra intención es que durante el Consejo informal de octubre podamos aprobar el texto del tratado", explicó. La idea que contempla Sócrates es iniciar los trabajos de la Conferencia intergubernamental el 23 y 24 de julio, durante el Consejo de Asuntos Generales y Relaciones Exteriores en Bruselas.
Según explicó, se constituirán dos grupos de trabajo, compuestos por representantes de los 27 Gobiernos y de las principales instituciones europeas, cuyos resultados se analizarán en el Consejo de Ministros de Exteriores informal que se celebrará el 8 y 9 de septiembre en Viana do Castelo, creando las condiciones para que sea aprobado en octubre. De esta forma, y teniendo en cuenta que el mandato es conciso y que los trabajos serán técnicos, confía en que el proceso concluya a tiempo para que los 27 Gobiernos de la UE lo ratifiquen antes de las elecciones al Parlamento Europeo de junio de 2009. "Será una prioridad absoluta en los próximos meses", aseguró.
Sócrates tuvo palabras de reconocimiento para la canciller alemana, Angela Merkel, cuyo trabajo liberará a Portugal de un verdadero problema. "La Presidencia hizo bien su trabajo" porque "Europa necesitaba este compromiso", aseguró. >S. M. |